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Para entrar a mear: Edición teatro romano

4 Dic

Si hay un sitio curioso donde he entrado a mear, es en el teatro romano de Sagunto. Estoy segura de que supera todas las expectativas que tengáis ahora mismo sobre baños en teatros romanos.

La cosa ya pintaba bien cuando durante la visita vi estas dos cosas:

vateres

De verdad, no hace falta que me preguntéis por qué hago estas clase de fotos. Bueno, en la izquierda vemos una puerta cerrada con llave en la que pone “dones  / mujeres”, al lado había otra de hombres, así que supuse que eran los baños. En la parte alta del anfiteatro, por si te da el apretón mientras ves la actuación, en ese caso espero que esté abierto. En la de la derecha no se aprecia demasiado pero dentro de esa verja hay un bidé. (No estoy segura de como se escribe esta palabra, en realidad). También me hizo gracia. Y no, en ninguna señal de extintor había un extintor. La piedra no se quema, hombre.

Total, que vamos a lo importante. Le pregunto al guardia donde están los baños y me los señala. Estoy un rato esperando a que salgan los que habían entrado antes (a los dos cubículos, uno de mujeres y otro de hombres), y cuando salen a la vez (cada uno de uno) veo unas caras muy raras. Pero claro, acaban de salir del baño. Seguro que está súper sucio o hay una cucaracha algo por el estilo que siempre pasa en los baños. Pero no. Lo que pasaba era esto:

vater sagunto1

 

Se había aprovechado una estructura de la parte de fuera del teatro para encastrar dos cubículos sin techo. Bastante anchos, eso sí, aptos para minusválidos y gente con mucho espacio personal. Y hasta tuvieron el buen gusto de poner ganchos para colgar el bolso. Pero todavía no lo estáis captando en su totalidad, prestad atención:

vater sagunto

 

 

¡¡¡Tachán!!! 

 

Perdonad por la ínfima calidad de la foto (y de la panóramica), pero es que no podía para de alucinar. Y la gente que estaba esperando que yo saliera imagino que tampoco, oyendo que estaba haciendo fotos. Pero esto es digno de esta sección.

La gran intimidad de mear casi al aire libre. ¿Y sabéis que es lo que hay detrás de la lona que hay tapando esa ventana de enfrente? La carretera que sube al castillo. A nivel de ventana. Porque yo lo valgo. Y todos los que meen ahí también, por supuesto.

No, en serio, encima con la cantidad que estaba subiendo al castillo precisamente ese día…

Estos baños grandiosos son lo mejor de la visita, sin duda. En otra entrada os hablaré del resto de la excursión a Sagunto y os explicaré por qué.

Si os habéis quedado con ganas de más Para entrar a mear:

Para entrar a mear (Vol. 3)

17 Oct

Sé que deseáis con ansia ver mis fotos de baños, lo sé, así que os voy a dejar unas cuantas hoy. Pero vamos a empezar por lo light:

Porque el problema del papel es constante, siempre está ahí, esperando. Pero llegar al momento de tener que cerrar el dispensador con un candado…

Hace unas semanas estuve en Baeza (¡todavía no me he puesto con los posts!) y vi este baño tan moderno (como el resto del local), en la foto la verdad es que no sea aprecia bien, pero toda la pared estaba llena de espejos, esta guay eso de  mirarte mientras meas, aunque solo sea por cambiar, o eso debieron de pensar los dueños. Esos dueños que salen del baño de chicas mientras esperas para poder entrar tú.

También es bonito el detalle de llenar toda la pared de espejos pero no poner uno donde el lavabo, que es lo más normal.

Pero la gota que colma el vaso (del “asquerosismo”) es esto. Porque no lo veis, pero ya os cuento yo que dentro de ese vaso de pepsi había pis. Porque ¿para qué vas a mear en la taza cuando puedes mear dentro de un vaso? Pues lo mismo se debió de preguntar esta maravillosa persona. Eso sí, debía de tener una puntería…

Y ahora, una maravillosa selección de pintadas:

La transcripción de lo primero sería más o menos así: “Ámame sin miedo, hazme feliz con tu cariño, dame tu ¿valor?, te deseo y yo seré feliz contigo.”

Luego un dibujito de dos personas que se quieren y después un mensaje para Sergio, que me pregunto como lo leerá, si lo escriben en el baño de las chicas, pero como ella misma dice “que no sea imposible”, igual no es imposible que se lo encuentre. Nunca se sabe. Se la ve optimista. Aunque igual el mensaje no va dirigido a Sergio, si no que es el propio Sergio el que lo escribe para que lo vea su novieta cuando vaya a mear.

Pero esta me gusta mucho más: “TE AMO JONY LO SIENTO 😦“.

Ya hemos visto que no es imposible que tus chicos acaben entrando al baño a leer tus mensajitos, así que ¿por qué no decir lo siento? En vez de enviarle un sms (o un wasap) o llamarle o ir al parque donde se junta con sus amigotes a fumar porros y hablar de gimnasios para decírselo, es más lógico escribirlo en la puerta de un váter. Claro.

Para entrar a mear (Vol. 2)

28 May

Hace ya unas semanas, Fantasyram nos envió un par de fotos curiosas sobre baños que había visitado. He estado buscando unas cuantas más para hacer un post más largo, pero me lié viendo otras cosas y no encontré nada, pero por lo menos tendremos pronto un Para entrar a vivir muy especial. Ya veréis. De momento, vamos a ver los baños de Fantasyram, que tampoco tienen desperdicio:

Aquí tenemos una maravillosa capilla en la que rezarle a la virgen para que la que está dentro del váter acabe pronto y no te mees encima. Como ofrenda le podemos dejar limpiacristarles, tal como vemos en la foto.

Y aquí otro baño con la tapa abierta, costumbre mundialmente conocida.

Lo curioso de este es que está bastante lejano de la pared ¿por qué? No lo sabemos ¿Es necesario? A lo mejor no. Seguramente no, pero ¿hay alguna ley que diga que tienen que estar pegados a la pared tal como están siempre? Pues no lo sé y tampoco lo voy a buscar, pero qué pérdida de metros tiene ese baño. Sí, metros.

Y ahora vienen mis experiencias personales en baños públicos:

Pues un día en el baño de un centro comercial.  Hay tres puertas, la primera está cerrada, la segunda abierta y la última entornada. Me dirijo a la última, en vez de la que está abierta de par en par porque soy así de especial, cuando noto que hay una sombra rara en el suelo y de repente me cierran la puerta en las narices desde dentro. ¿Tan difícil es meterse en un baño público y cerrar la puerta del todo?

Pues parece que sí porque ayer me volvió a pasar. Voy a abrir la puerta del baño de señoras (porque yo soy una señora) cuando a los dos milímetros de abertura de la puerta me la vuelven a cerrar de un portazo en las narices. En serio ¿tan difícil es cerrar la puerta en un baño público? Y justo después de cerrarme oigo como pasa el cerrojo. A buenas horas mangas verdes. (Nunca he entendido esta expresión pero me gusta)

Así que espero a que salga la señora, mientras pienso en meterme en el baño de hombres y que no me vea la cara la señora que no sabe cerrar la puerta del baño. Pero me espero en el pasillo. A los dos o tres minutos no sale una, si no dos. ¡Y las dos mirándome de arriba abajo con ganas de escupirme en la cara!

Dato informativo: Cuando entré en el baño cerré la puerta con el pestillo. Tal como hago siempre. Hasta cuando estoy sola en casa. No sea que entre un ladrón y me pille meando.

Para entrar a mear [especial]

2 Ago

¡Ha llegado el gran momento! Ya podéis disfrutar de los baños más bonitos y apañados del panorama venta de pisos y, como no, de los baños públicos donde me he atrevido a entrar últimamente (pero solo por enseñároslo, no creáis )

Aquí empezamos con la sección “Cubos en el baño”, iba a decir en la bañera, pero en esta ocasión está en el bidé. Ese maravilloso lugar que yo utilizo para mojarme los pies con agua congelada en verano, cuando pienso que me van a explotar del calor.

También podemos ver que el interior de la taza del váter está limpia y que el trapo de limpiar el baño se coloca en las tuberías del bidé. O quizá es que hay una fuga, pero no creo porque eso no lo decían en la descripción del piso.

Bueno, yo os he dicho para qué uso el bidé, ahora os toca a vosotros contarme por qué hay tanta gente que tiene cubos en el baño. porque eso no parecen papeleras…

He aquí otro cubo, en lo que parece el plato de ducha, pero está tan lleno de mierda que se confunde con el suelo. La cortina de la supuesta ducha no sé qué hará para que no salga el agua por abajo porque está como a dos palmos del suelo. No debería estar tan lleno de mierda si se sale toda el agua, no?

En esta ocasión no podemos ver el interior de la taza, pero sí que no podremos limpiarnos nuestras partes pudendas si nos atrevemos a usarla porque no hay papel. Aunque siempre podemos usar el cartón del rollo. Menos mal que hay jabón para lavarnos las manos y un fabuloso espejo.

Otro cuarto de baño con cubo en la bañera. Estoy empezando a pensar que soy la única persona del mundo mundial que no tiene cubo en la bañera. No se lo digáis a nadie no sea que me echen del país o algo.

Los cuadrados blancos de las paredes parece que están ahí para hacer bonito. Aunque hay uno sospechosamente marrón. Es posible que los blancos sean sustitutos de azulejos verdes que cayeron. Pero tampoco lo ponía en la descripción del piso.

Estoy segura de que en esta ocasión la tapa del váter está abierta para que podamos observar que aún no han quitado la pegatina. O sea que es nueva.

Comprobamos que hay una ventana que deslumbra la mitad de la foto. Así que está bastante ventilado, aunque los inquilinos actuales tienen un ambientador detrás de la taza.

En esta ocasión no tenemos cubos en la bañera ni en la taza de ducha, porque parece que no hay de eso. Pero es el baño perfecto si quieres electrocutarte. Tan sencillo como abrir el grifo y dejar que moje los cables que hay colgando. Como podemos comprobar, no hay ni luz natural ni artificial, lo cual hubiera estado bien para no ver la cal que hay por las paredes.

Parece ser que lo de que falten un par de azulejos está de moda. Voy rauda y veloz a quitar unos cuantos de mi baño. Espero que mi madre comprenda la moda. Le enseñaré estas fotos para que se convenza.

No sé exactamente qué es eso marron que hay delante del lavamanos. Debe ser un apaño porque se cayeron los azulejos de ese sitio.

Y ahora vamos con esos baños públicos y semipúblicos que merecen estar en este post:

¿Nunca os ha pasado que entráis al baño de un bar y no sabéis si os habéis metido en el del servicio o en el vuestro? Pues eso me pasó a mi. Al parecer este es el baño de mujeres, de minusválidos, y el almacén de botellas vacías de heineken. Es una pena que mi móvil no tenga un objetivo gran angular y no podáis ver las tres hileras de cajas que no salen en la foto.

Aquí tenemos los baños públicos de un carrefour cualquiera (y hasta parece que mi movil hace fotos buenas y todo xD)

Ya me habían avisado de que este baño no era muy guay para entrar a mear (por lo menos parecía estar limpio) pero, como en los que hemos visto antes, está a la moda con eso de que le falten azulejos.

Yo elegí ese cubículo, porque mira, me hizo gracia. Pues entre lo del papel higiénico y la puerta gigantesca, había que hacer posturas muy extrañas para poder cerrarla, y cuando ya estaba cerrada, ¡sorpresa! No hay pestillo. Así que me metí en el de la segunda foto, donde trozos de papel aguantaban los agujeros que habían dejado los azulejos, menos mal que no se me cayó la puerta encima mientras hacía mis necesidades. Seguro que fue porque no quise colgar el bolso de la percha que había detrás de la puerta.

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Pues ahora os cuento una cosa que me pasó hace ya algún tiempo en otro baño público:

Voy a entrar y resulta que la puerta pesa un montón, así que voy abriendo muy poco a poco porque no soy Hulk, entonces noto que hay una fuerza invisible que no me deja seguir. Le he dado un golpe a una mujer que estaba secándose las manos en el secamanos de aire. No se aparta, pero empieza a gritar “auuuuuuuuuuuuuuuuuu, aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh” mientras se frota el hombro. Le pido perdón y entro como puedo ya que sigue sin apartarse.

Pienso que el secamanos está hiper cerca de la puerta y anoto mentalmente separarme de la puerta cuando vaya a secarme las manos, porque noto los ojos de la mujer en mi espalda mientras busco un baño y sigue diciendo “auuuuuuu” como si le hubiera roto el brazo con mi fuerza brutal abriendo una puerta de una tonelada.

Cuando procedo a secarme las manos, calculo distancias. La mujer debía tener los brazos muuuuy largos para estar tan cerca de la puerta mientras yo intentaba abrir.

Y otra cosa curiosa en otro baño:

Entro y hay una mujer desesperada por encontrar papel en un baño, le indico que en ese que yo acababa de abrir para meterme dentro había, para que se metiera ella, ya que parecía súper desesperada por el papel y era una de esas personas que hablan con desconocidos hasta dejarles la cabeza como un bombo.

Me meto en el de minusválidos, todo lleno de pinturas de chonis y con la pared casi en el suelo. Hay papel. Salimos a la vez. La mujer se va tan campante mientras yo me lavo las manos.

¿Tanta desesperación por el papel y luego no te lavas las manos? ¿No eres tan pulcra como pareces, no?

En fin, ya os traeré más fotos de este estilo si eso. También podéis enviar vuestras propias experiencias en baños públicos si os hace ilu a therwis.mail@gmail.com 

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