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Minisodios: La aprovechada

29 Nov

Todos tenemos un amigo aprovechado, ese que solo llama cuando necesita algo de ti ¿verdad? (Si no lo tienes es porque eres tú el amigo aprovechado), yo ahora mismo creo que no tengo ninguno (así que soy yo) pero hace unos años me juntaba con una chica que ha perfeccionado la definición de amigo aprovechado, os voy a dejar algunos ejemplos para que veáis que no miento:

El día que me hizo ir a su casa a verla cenar (porque ni siquiera me invitó a cenar a su casa, era solo para hacerle compañía mientras ella cenaba) y luego yo me tenía que ir porque ella se iba de fiesta. Y me lo dijo así “Vente a mi casa un rato y luego te vas porque yo me voy de fiesta”. Al final se le ocurrió decirme si quería ir de fiesta con ella, obviamente le dije que no.

El día que me pidió que fuera a su casa porque se aburría mucho ya que su amiga a quien se lo había pedido antes no podía ir. Cuando ya me había vestido e iba a salir me envió un mensaje para decirme que no fuera, que su amiga al final sí que podía. Luego me dijo que si quería podía ir de todas formas. No le contesté el mensaje.

El día que me pidió un CD de algún grupo de música para grabárselo y luego hizo como que perdía la funda (era original, así que la funda tenía libreto y esas cosas), me preguntó que si me importaba si no me la daba y le dije que sí, que la buscara inmediatamente. Y la encontró en un cajón (el cd estaba dentro del lector del portátil). ¿Alguien esconde las cosas que le dejan en los cajones? Las cosas prestadas no van más allá de encima de la mesa porque se tienen que devolver. Vamos, que quería quedársela para guardar su cd pirata. Un poco más y hace como que lo ha perdido todo y así tiene un cd original con su libreto y su todo por la cara.

El día que quería que fuera a comer con ella porque había tenido que ir por la mañana a un sitio y por la tarde había quedado con otra persona pero para comer estaba sola y me dijo textualmente “vente a comer y luego te vas a tu casa”. Esta vez no me dijo al final si quería ir con ella después, más que nada porque no fui a comer. Esta es parecida a la de ir a verla cenar, pero con desplazamiento incluido en metro.

El día que hizo que fuera a llevarla al entrenamiento. Vino a mi casa. Me pidió casi de rodillas que cogiera el coche y la llevara a su entrenamiento porque nadie de su casa podía llevarla y tenía que estar ahí en media hora. Y NO SE LE HABÍA OCURRIDO ANTES.

Esta es mi preferida: El día que vino a mi casa a la hora de comer para que fuera con ella a buscar una floristería abierta (un domingo a las dos de la tarde) porque había decidido comprarle una rosa a su novia y tuve que ir con ella a ver como todas las floristerías estaban cerradas. Así que preguntó a una señora que pasaba por la calle que le dijo que la mujer de la floristería vivía en la finca de al lado y que llamara a ver y llamó y le dijo a la señora que abriera un momento que quería comprar una rosa a lo que la señora contestó que no iba a abrir para una rosa y que nos fuéramos. Me moría de vergüenza. Me confesó que el regalo era un cd grabado con canciones que les gustaban y que iba a coger la flor de un jardín municipal, bueno, más bien de la rotonda pero que en esa época del año no había flores y no le quedaba más remedio que ir a comprarla.  También se dio cuenta en ese momento y lo necesitaba todo para ya.

El día que se plantó en mi casa para decirme que si podía dormir allí esa noche porque su familia no estaba y le daba miedo quedarse sola y ninguna de sus amigas podía (no se cortaba un pelo en decirme que era su última elección, como veis) y yo le dije que vale sabiendo que no iba a venir y efectivamente no vino porque consiguió que alguna de sus otras amigas fuera a dormir con ella y me lo dijo así. Bueno, por lo menos me avisó, me gustaría puntualizar que cuando apareció en mi casa hacía como dos o tres meses que no sabía nada de ella porque no tenía que pedirme ningún favor.

Y esta es la misma persona que  se pensaba que un referéndum era una fiesta. Y que descubrió que el papel se podía reciclar cuando fue a tirar cartas de sus ex y le dije que no lo tirara a la basura normal.

Está claro que todos hemos pedido algún favor alguna vez, y que los amigos están para estas cosas, pero siempre me ha hecho gracia las personas que solo te hablan para pedirte algo, el resto del año no existes y de repente se les enciende una lucecita y se acuerdan de ti (después de acordarse de 20 personas, claro.) Por cierto, hace como tres o cuatro años que no sé nada de ella. O a encontrado a alguien a quien pedirle estas cosas cuando nadie más puede o se ha vuelto autosuficiente.

Minisodios: La Malabarista

25 Abr

Siempre que veo a alguien vendiendo pañuelos en los semáforos (o pidiendo limosna) me acuerdo de La Malabarista.

La Malabarista era una chica que iba conmigo a clase, trabajaba en un bar y siempre se jactaba de robarles los bollicaos que merendaba y todo lo que podía porque según ella la explotaban y pagaban muy poco.

Así que un buen día decidió que sacaba más dinero haciendo malabares en los semáforos y embaucó a una amiga suya para hacerlo. Dejó el mal pagado bar y se puso a hacer malabares. Todavía me pregunto si sacaba más dinero haciendo eso que en el bar, por muy mal que le pagaran.

Después de eso dejó de venir a clase porque no podía pagarse el material.

Y esta es la historia de La Malabarista. Acordaos de ella cada vez que paréis en los semáforos.

 

Minisodios: el hombre del paro y su dni

2 Mar

El hombre del paro era un hombre que iba a hacer algo a la oficina del inem y le piden el dni. Pero resulta que estaba roto.

Yo creía que estaría roto por alguna esquina y le habría puesto celo pero luego dijeron algo del chip. Que pena no haberlo visto de cerca.  Así que el hombre que le estaba atendiendo le dice que eso está “modificado”, “adulterado” o alguna palabra así y que con eso no se pueden hacer trámites de ninguna clase. Que vaya a la policía y que le den uno nuevo.

El hombre se indigna al máximo nivel y le dice que sí hombre, que si se le rompe 40 veces el dni va a ir él 40 veces a que se lo arreglen.
Y el señor funcionario le contesta que pues que ya verá él lo que hace, que no le acepta el dni porque está roto y así no se hacen las cosas.

Y yo me pregunto ¿a cuántos de aquí se os ha roto el dni alguna vez? ¿Para qué habrá usado este hombre el dni y que se le rompa?

Se indigna más y dice que no va a ir a ningún sitio a que le arreglen nada, que hombre ya, no va a hacer lo que le mandan, como si fueran ellos dios o algo, que no va a hacer las cosas como ellos quieran.

Pues bien, que no haga las cosas como ellos quieran y así seguro que puede hacer trámites con el Inem.

No, en serio, a mí no se me ha roto el dni en la vida. Dentro del monedero y siendo sacado de vez en cuando un dni no se rompe. ¿Dónde lo llevaba el hombre? Los antiguos estos que en realidad eran un papel plastificado que al final se abrían por las esquinas es entendible, pero es que el funcionario dijo algo del chip. O sea que no era antiguo, era electrónico y eso no se abre por ningún sitio.

No lo quiero ni pensar.

Y ahora cambiando de tema, ¿no os preguntáis como la gente le da al alcohol y a las drogas después de haber visto como se les queda de “bien” la cara a las personas (jóvenes) que llevan unos cuantos años dándose a la mala vida?

Recreación, cualquier parecido con la realidad es casualidad.

 

Cualquier parecido con una choni también es casualidad. Y la bizquez también, claro. Aunque igual que se le descuelgan los labios y media cara se le puede descolgar un ojo. Nunca se sabe.

 

En fin,  misterios de la vida.

Minisodios: la vecina que era la madre de todos los vecinos

29 Jul

¡Por fin he encontrado a alguien digno de un minisodio!

El por qué del título os lo voy a explicar seguidamente:

Yo tenía una vecina que seguro que no dormía por la noche de lo preocupada que estaba por la vida y milagros de los demás vecinos. Un día se me ocurrió bajar por las escaleras con los patines, por supuesto, pensando que cuando llegara a su piso me la iba a encontrar, me iba a echar la bronca e iba a ir a decírselo a mi madre.  Ya estaba yo pensando en como decirle educadamente que se fuera a la mierda y que no le importaba nada lo que yo hiciera o dejara de hacer cuando, efectivamente, me la encontré, pero debía de estar súper preocupada por otro vecino porque no me dijo absolutamente nada. Aunque, creo recordar que a mi madre sí que se lo dijo, claro, como no.

Tenerla ahí acechando en los rincones de la finca, era como si tu madre tuviera cámaras por todo el pueblo solo para saber si habías vuelto del cole por otro camino, si te habías parado en el kiosko  a comprarte una revista o si hoy te había dado por subir a pie en vez de en el ascensor (y te la habías encontrado, claro).

Y sí, la mujer tenía su propia familia, no sé por qué tenía que estar preocupándose por todas las demás, como si esos pequeños detalles fueran de una importancia máxima. Ni que estuviéramos preparando una bomba nuclear o algo, viniendo del cole por otro camino.

Al final, la mujer se fue del piso, a una zona del pueblo en el que no vivía casi nadie y claro, no podía meterse en las vidas de otras personas y la buena mujer se aburría mortalmente, así que se volvió a mudar, seguro que luego se volvió a mudar otra vez, porque el nuevo sitio tampoco es que fuera el mismísimo centro, pero yo ya le he perdido la pista y seguro que no me reconoce si un día la veo. O a lo mejor sí y llama a mi madre para decirle que me ha visto, dónde, cuándo, cómo y con quién.

minisodios: “la profe sustituta de física”

13 Oct

En cuarto de la ESO tenía una profe que tenía alguna cosa rara en el hombro. Como no “podía” escribir en la pizarra iba por todo el instituto arrastrando un proyector y unas láminas con los problemas, pero no va de esto el post. El caso es que cogió una baja y apareció la prota de hoy, la sustituta de física.

La sustituta de física de cuarto de la ESO era una muchacha acabada de salir de la facultad, que seguramente pisaba por primera vez un instituto en forma de profesora.

Y su especialidad era ponerse a corregir algún ejercicio, rallarse, mirar a todos lados, borrar lo que había escrito, girarse y decir “bueno, no sé seguir. Vamos a ver el siguiente”

Gracias a dios, solo estuvo un par de semanas. Me hubiera gustado haber hecho algún examen, por ver si la mujer lo daba todo por aprobado y tal, claro.

minisodios: la twitteadora compulsiva

16 Jun

Me gusta twittear, me gusta tanto que abro el twitter antes que el facebook, pero no creo que tenga que informar de toooooodo lo que hago y pienso ahí.

Un día me empezó a seguir una chica que no conocía de nada. Como yo era joven e inexperta la seguí yo también. Resultó que era una twitteadora compulsiva. TODO, ABSOLUTAMENTE TODO lo twitteaba. Que si había ido a la cocina a por un vaso de leche, que si cuando había vuelto había desaparecido su ropa, que si su madre le había dicho tal, que si hoy iba a salir con no se quién,que si se le había caído un papel al suelo, que si lo había recogido, que si amaba a su novio, etc, etc.

Un día, por curiosidad, fui a ver si la pava en cuestión (porque de que estaba en la edad del pavo no había duda ninguna) me seguía a mi o qué. Resulta que la tipa que me llenaba TODO el timeline me había unfolloweado, vamos que a parte de twitteadora compulsiva quería creerse una celebrity teniendo mas followers que followeados.

Ni que decir tiene que en todo el tiempo que la tuve ahí le dije nada, qué le iba a comentar? ¿de qué color era el papel que se le había caído?

Esa clase de gente que pretenden ser dioses me ponen muuuuy nerviosa.

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