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Mientras tanto en mis sueños…

12 May

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Ya sabéis que me gusta contar mis sueños raros para que me podáis psicoanalizar, y como hacía tiempo que no os ponía ninguno, pues aquí va uno súper interesante:

Me habían invitado al cumpleaños de una chica que en el colegio decía que invitaba a toda la clase pero a mí nunca me invitó. La tía montaba unas celebraciones de órdago, (en el sueño, en la vida real no lo sé) había evolucionado el arte de tirar una traca escampando pólvora por todo el pueblo formando dibujos y le prendía fuego y aquello iba explotando.

Como las alfombras de flores que decoran las calles en Corpus, pues igual. Podéis buscarlo en Google, que ya me da miedo poner fotos que no son mías.

Y como estamos en una película de acción, yo me había quedado atrapada en medio del dibujo de la pólvora e iba corriendo por todas las calles intentando que las explosiones no me alcanzaran y buscando un sitio que estuviera libre de pólvora para poder esconderme. Lo gracioso es que la cumpleañera venía detrás de mí corriendo también.

Corriendo habíamos llegado a una gran ciudad y a la culminación de su espectáculo, en una plaza con edificios monumentales, había montado unos proyectores que iban a proyectar en las fachadas de los edificios una especie de guerra entre dos de ellos hasta que uno quedara hecho polvo (pero no de verdad, imagino), con una explosión final, claro. Por eso íbamos todos como locos intentando escondernos en algún sitio (nadie sabía donde estaban las explosiones menos un par de personas que le habían ayudado a colocarlo todo), pero a la vez que viera como disfrutábamos de su fiesta y no se enfadara, claro. Porque disfrutar, estábamos disfrutando un montón.

Así que yo ahí dando vueltas por callejones (ni siquiera sabía qué edificios había dicho que eran los importantes), intentando esconderme.

Al final creo que no pasaba nada, pero se le mete en la cabeza que yo no era su amiga y que ni siquiera tenía su número de teléfono o no se qué historia, pero al final me importa bien poco, porque llegamos a un restaurante de comida rápida donde servían galletas con formas de animales y cosas frikis y eso llama demasiado mi atención.

Y, por si os habéis quedado con ganas de más, aquí os cuento otro sueño:

Hoy he soñado que iba a una tienda de telas y tenían varias con estampados de Doctor Who, la Tardis, todos los doctores, daleks, etc. y yo claro, las quería, las necesitaba, no podría vivir sin ellas, pero la vendedora en realidad no me las quería vender: Es que vinieron por error en un pedido, es que mira de esta solo hay un retal, es que son carísimas y por eso no se venden, etc etc.

Hasta que al final consigo que me diga que el retal que me gustaba de la Tardis valía 30€ y claro. No me lo podía comprar porque era caro, pero sabía que me iba a arrepentir si no lo compraba. un dilema moral.

Al final paso de ella porque veo que había toda una nave llena de merchandising, posters de películas, posters de todos los personajes de Inside Out, de Toy Story, los personajes de esas películas en un parchís, mochilas, camisetas, daleks, un pasillo de Star Wars que a ver qué hacía en mi sueño si ni quiera he visto las películas, libretas chulas, unos vinilos de quesos para la cocina, sillas modernas con respaldo de rejilla (porque voy buscando algunas para bordarles el respaldo, como si viviera en una casa de Pinterest), etc. E iba bailando por toda la nave mientras sonaba Valerie de Amy Whinehouse. Y a nadie le importaba.

Y al final tenía que comprarme un mini bolso en forma de mochilita de esas que parecen de dibujos pero son reales (seguro que las habéis visto en Tumblr), aunque yo lo que quería era la tela de las Tardis. Pero me la llevaba porque justo delante de mí había un grupo de dos chicas y un chico que querían obligar a una de ellas que se llevara lo mismo que yo porque le iría bien con su estilo de vida, que era diseñadora de medias. Y yo pues que tontería.

Total, que ahora voy buscando las dichosas telas de Doctor Who en todos los sitios pero no hay manera. Con deciros que cuando me desperté enumeré todas las cosas que podría hacer con ellas…

Mientras tanto en mis sueños…

16 Oct

Estaba yo tan tranquila intentando cargarme un par (o tres) de borradores del blog cuando he visto tooooodos los sueños que tenía apuntados y claro, tengo que soltar alguno para que el mundo disfrute de él.

Algunos llevan tanto tiempo esperando este momento que los leo y es como si fuera la primera vez, es que ni me suenan las historias, como por ejemplo estos dos:

No sé por qué pero tenía que descubrir un código para abrir un templo maya. La pista era una póliza de seguros y al final el código era quitarle la última vocal al número de póliza. La razón por la que tenía que abrir el templo maya (espero que los templos mayas no estén tan malditos como las pirámides egipcias) era que había que llevar un montón de ovejas dentro, pero se habían quedado petrificadas por el camino. Encima, me había hecho daño en el brazo y no podía continuar con la faena de las ovejas, así que decido dejarme llevar por todas las películas y series que he visto y le digo a la gente que me deje allí, que se salven ellos y las ovejas petrificadas. Así que me quedo ahí mismo, mirando las estrellas que eran blancas y muy grandes mientras las ovejas (ya despetrificadas) me pasan por encima en su camino al templo. 

Pero luego me levanto y voy hasta la entrada, que está llena de gente (y de ovejas) y me pongo a abrazar a unos perritos pastores que estaban por ahí.

(De verdad que me encantaría acordarme de esto.)

Y luego está el día que soñé que era Pocahontas e iba por ahí montándome en barcas y saltando de tortuga en tortuga, hasta que me metí en el bosque y unos indios estaban tocando baterías y bajos y se los quitaba y los tiraba al mar porque estaban estresando a los animales, que me querían atacar.

No, en serio, imaginaoslo. Me diréis que no os alegráis de que me lo apunte nada más me levanto ¿eh?

Mientras tanto en mis sueños…

11 Abr

Tenía que ir a clase de gimnasia (para variar) pero como era por la tarde me había puesto las botas súper altas en vez de las zapatillas de gimnasia, el chándal no se me había olvidado, así que imaginaos las pintas.

Pero era una clase de gimnasia muy especial porque había que leer un libro (o dos) y yo, por primera vez en mi vida, o no me había leído el libro o no le había prestado la más mínima atención, así que estaba muy nerviosa.

Llovía mucho y fui a acompañar a una compañera a por su trabajo del libro mientras me mojaba pero no se me mojaba la carpeta de cartón donde llevaba mi trabajo, lo que pasa es que al volver, la profesora ya había cogido a los primeros de la lista y se los había puesto alrededor para hacerles las preguntas rápidas sobre el libro. Y claro, me enfadé mucho porque yo debía estar en ese grupo y por ir a acompañar a la tipa esa no estaba. En un arrebato de furia les tiré mi mochila a la mesa y me puse a gritar. Yo era consciente de que ese comportamiento no me favorecía para nada y que ahora la profesora ya no me iba a poner buena nota, pero como ya les había tirado la mochila pues no había vuelta atrás. Una de las chicas que estaban en la mesa se levantó para dejarme el sitio a mi así que me senté y empezaron las preguntas.

No tenía ni idea de nada así que respondía tonterías para ver si colaba y la profesora no paraba de ponerme unos y a los otros nueves. No había nada que hacer.

Pero de repente el tema cambia, empiezan a aparecer los actores de Glee, el que siempre lleva pajarita (que ahora no me acuerdo del nombre) (sí, se llama Blaine),  se iba a ir volando en globo aerostático y creo que yo era Brittany, pero seguía llevando la mierda de chándal con las botas. Y eso no era lo peor, lo peor es que se me habían olvidado las zapatillas de gimnasia, así que aunque la profesora me dejara ir a cambiarme no tenía nada con lo que cambiarme y, obviamente, ninguno de mis compañeros llevaba zapatillas de sobra, así que la había liado.

Después del lío del globo y tal (al final el tío no se va volando, deja el globo en una especie de playa y se viene con nosotros), vamos a una especie de palacio y la profesora nos hace las preguntas del libro a todos a la vez, mientras paseamos (o corremos) por el palacio. Hay un momento en que me quedo sola con la profesora mientras me pregunta por qué se inundan las cocinas del libro y de repente aparecen unos tíos vestidos de algo entre un neandertal (con muchas pieles) y un caballero (con botas y armas) y yo me pongo a darles golpes con lo que yo pensaba que era un hacha pero en realidad era un palo sin más, aunque consigo que se caiga una especie de puentecito de madera donde estaban todos metidos (igual se cayó solo con su peso pero así queda mejor) y me deshago de ellos. La profesora estaba súper impresionada, hasta que aparecieron más por el otro lado del pasillo.

Y me pregunto cuándo va a empezar la clase de gimnasia de verdad, cuando le tenga que decir que no tengo otras zapatillas, pero que puedo correr con esas porque no llevan tacón, que llevo corriendo todo el día aunque ya me duelen un poco los pies. Eso último no se lo puedo decir porque seguro que me pone un negativo.

Sigue lloviendo un poco y nos metemos en el palacio del al lado del de antes, que era el palacio de tarde de los señores. Resulta que hay una iglesia dentro y nos sentamos en los bancos (aunque la mitad nos habíamos sentado fuera en un pasillo), entonces la chica que se había sentado a mi lado (que era la misma que antes se había levantado de la mesa para que me sentara yo) me pide un poco de crema de manos. Le digo que no tengo crema hasta que ella me la señala en mi bolso. Era crema para que las picaduras de mosquitos dejaran de picar (supongo que servía para más cosas pero yo la uso para eso), la destapo y le doy un poco, pero empieza a salir crema como si no hubiera mañana y yo intentando taparla otra vez y el tío de delante mareándome con un colgante de esos que se ponen fuera de casa para el viento lleno de cascabeles que tenía en el bolso, le digo que me deje en paz pero lo consigue sacar y agitar mientras todo el mundo escuchaba al cura pero nadie se da cuenta, así que se lo quito y me lo guardo.

A todo esto todavía no he conseguido tapar la crema y sigue saliendo y manchando todo, pero la chica de al lado quiere un poco más.

Y ya no me acuerdo de más, espero que hayáis disfrutado mucho el tocho de sueño que os acabo de contar.

Mientras tanto en mis sueños…

28 Mar

No me acuerdo muy bien, pero he soñado que estaba en la Antártida, bueno, era una mezcla entre la Antártida y el espacio. No se veía nada a unos metros alrededor (como en los juegos, que hasta que no avanzas no ves lo que hay), y tampoco es que hiciera una barbaridad de frío, pero íbamos todos súper abrigados. Yo no llevaba guantes y no notaba el frío, pero me miré las manos y me estaban engordando tanto que iban a explotar, el jefe de la expedición me dio corriendo unos guantes porque decía que era por el frío, así que supongo que sí, que hacía frío.

Hombre_con_la_Mano_Grande

Luego estaba en una especie de centro comercial, que tenía una torre gigantesca a la que podías subir con un ascensor, pero a mí me daba un miedo terrible estar ahí arriba porque no me parecía seguro (creo que incluso el suelo del ascensor era de cristal y veías el suelo a muchos metros de distancia. Al final pude bajar sin más consecuencias y acabé en un sitio redondo con barandillas y puertas a los lados cantando con las de The lying game. Pero al final me preguntaba por qué estábamos cantando si no era una serie musical y me iba a las tiendas del centro comercial.

Era mi cumpleaños y lo iba a celebrar con amigos, y se me ocurre la genial idea de hacer una especie de juego por todo el centro, yo iba a dejar pistas escritas en papel en diferentes sitios (detrás del inodoro del baño, bajo de una papelera, dentro de un bar (que por cierto ahora que hablo del bar, había uno donde trabajaba Sookie, pero el restaurante estaba lleno de agua y la gente comía bajo el agua aunque no se ahogaba, y desde fuera les veías como si fuera una pecera porque había un cristal y estaba Sookie nadando por ahí con los platos de comida, que intentaban flotar y ella se volvía loca), pero al final los guardas de seguridad del centro comercial nos echan la bronca después de encontrar la pista del inodoro (¿Qué estarían haciendo para encontrar eso detrás del inodoro?) y nos tenemos que ir. Entonces estamos en Villa real (o en Castellón, pero creo que era Villa Real) y vamos a ver unas iglesias.

Entramos a una y había una especie de tour guiado, pero nosotros no habíamos pagado así que todo el mundo nos miraba mal aunque no fuéramos con el grupo del tour y estuviéramos a nuestra bola. En la iglesia estaban haciendo unas obras y había una especie de muñeco de neanderthal en medio de los bancos, que era parte del tour guiado pero parecía que no le interesaba a nadie, porque no le preguntaban a la chica que estaba ahí para explicar esa parte. Y ella estaba aburridísima, preguntándole a todo el mundo si quería saber algo del hombre ese y la gente pasando de ella como si fuera una comercial o un testigo de Jehová. Y después del hombre de neanderthal, tenían que entrar a un cine, bueno, a ver una película sobre la iglesia, y mi hermano y yo robamos unos tickets y entramos, pero nos vuelven a pillar y nos echan. Entonces entramos en otra iglesia que a la izquierda de las naves tenía un patio gigantesco y yo me pongo a llorar de lo bonito que es todo. (Síndrome de stendhal). Entonces vienen unos hombres a hacer una especie de procesión, que no me acuerdo como se llama pero consistía en llevar un casco de metal antiguo en un anda, dejarlo en medio del patio, ponerle un cristal encima, y luego pegarle al cristal con una malla de metal. Todo precioso.

Mientras tanto en mis sueños…

7 Mar

Esto no lo he soñado hoy, lo apunté hace un montón de meses, por eso me he muerto de la risa al volverlo a leer, no me acordaba de nada:

He soñado que estaba en el equipo de Pesadilla en la cocina e íbamos de bar en bar probando croquetas. Pero entonces teníamos que ir a la cocina de un barco que estaba en medio del mar y yo lo estaba pasando súper mal porque el mar me da miedo. Lo gracioso es que ahí en medio del agua había señales de tráfico, y en el barco estaban entrenando un perro para que hicieran no sé qué truco.

De repente ya no estaba en el barco, estaba en una piscina creo que con el pijo de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? que me decía que tenía mierda en un dedo del pie y por eso le caía mal. En realidad era una hoja porque la piscina no estaba limpia pero tampoco vamos a discutir con el tío ese, no vale la pena. Así que salgo y voy a vestirme, pero resulta que había dejado mi bolsa encima del barro y el agua había empapado todo lo que había dentro, quiero ponerla a secar y no se me ocurre otra cosa que dejarla en la escalerilla del trampolín, saco una tablet y decido que estoy triste así que lo mejor es meterse en tumblr para ver gifs del Doctor, que eso siempre alegra.

Luego estaba otra vez en el bar de las croquetas de antes y el ayudante de Chicote dice que la semana que viene iremos a un sitio donde LA COMIDA SÍ QUE ESTÁ BUENA y yo me emociono y empiezo a gritar y a  pegar saltitos.

Y entonces estoy en la piscina otra vez y ha aparecido Russell Crowe pero resulta que se llama Merry Christmas y todos empiezan a cantar Merry Christmas y yo empiezo a gritar “AND A HAPPY NEW YEAR”, porque alguien tenía que acabar la canción.

crowe

Y entonces me he despertado porque en el sueño oía la voz de mi madre gritando “OS ESTOY HACIENDO UNA SORPRESA”. Obviamente era mentira, pero de eso me he dado cuenta cuando me he despertado.

Mientras tanto en mis sueños…

14 Feb

A este sueño lo he titulado: “El día que soñé que mis padres eran los de Fringe y Zachary Quinto quería matarnos” , espero que os guste:

Pues el Quinto venía a casa a matarnos a todos y efectivamente los mata, (esto no tiene nada que ver con el final de Fringe o de American Horror Story Asylum, tranquilos, no son spoilers) y yo me escondo detrás de una cama, no, debajo no, detrás pero me encuentra. Entonces le pido por favor que no me mate, y decide que es mejor secuestrarme, así que me da una maleta para que meta mis cosas y no vayamos. Yo le pido que me deje usar mi maleta porque es más grande (y más bonita), me dice que sí y empiezo a meter dentro toda mi ropa. Bueno, toda no, decido que los chándals no son necesarios porque no me los pongo nunca. Pero cuando acabo con la ropa de verano no me cabe la de invierno y tengo que coger también libros y otras cosas, claro. Entonces le pregunto que qué va a hacer con la casa, (acordaos de preguntar esto si algún día os secuestran) porque ahora se supone que es mía ya que mis padres Olivia y Peter, están muertos y la herencia me corresponde a mí, que si la va a vender o la va a dejar vacía, porque si se va a quedar cerrada puedo dejar algunas cosas que no necesito pero que no me gustaría perder. No me contesta pero entonces viene su madre a ayudarme a acabar la maleta y empezamos a poner los calcetines y las camisetas enrolladitos a los lados de la maleta.

Lo siguiente que recuerdo es que estábamos en un coche en una gasolinera y que habíamos alquilado una casa rural, pero había más gente en la casa, una familia inglesa con la que yo hablaba en idioma de sueño, que os voy a explicar lo que es. Pues el idioma de sueño es ese idioma en el que a ti te parece que estás hablando en inglés o lo que sea con otras personas que te hablan en inglés o lo que sea pero en realidad es español y en el fondo lo sabes.

Me imagino a los psicoanalistas en clase estudiando mi blog.

Mientras tanto en mis sueños…

31 Ene

Ya hacía tiempo que no os contaba un maravilloso sueño de los míos. En realidad me imagino a gente que estudia sueños entrando al blog a psicoanalizarme.

Iba de viaje a Disneyland Japón (que supongo que no existe, a lo mejor tienen un parque temático de Hello Kitty pero no de Disney), y me maldecía a mí misma porque había ido a Japón y no se me había ocurrido aprender un par de palabras básicas en japonés, porque entré en la cola en zig zag y llegué donde un japonés me preguntaba algo que no entendí y le dije en español que no le entendía, a lo que me contestó en idioma de sueño que si quería el vale de entrada de diez veces que era solo para mujeres y le dije que no.

Después de eso pasé los tornos de entrada y estaban allí mis compañeras del colegio, (ni en Japón me libro de ellas) que se querían subir a una de esas atracciones de caída libre, pero yo no quería, primero porque me caían mal y segundo porque en la vida real ya me subí a una y aunque estuvo guay, la sensación de estar ahí arriba por un momento es asquerosa. Además, como siempre, el parque era más acuático que otra cosa y me daba rabia. (En realidad era el mismo parque de atracciones con el que sueño cuando sueño con un parque de atracciones)

Luego estaba con mi madre en nuestra casa que era un castillo y oía un ruido al otro lado de la puerta de entrada, así que no se me ocurría otra cosa que mirar por el hueco de la cerradura (porque aquello era un agujero muy grande). Resulta que había un tío montado a caballo que acabó tirando la puerta abajo (más bien encima de mí, que estaba detrás), pero no me hacía daño y además ¡estaba escondida! Pero al final el tío del caballo se iba y yo ponía un episodio del Doctor que me había acabado de bajar, pero no sabía si era un episodio entero o solo un miniepisodio, así que lo ponía para ver cuanto duraba y resulta que estaba en catalán. 

Después de eso nos fuimos a una boda y de repente una chica con la permanente noventera que estaba en las filas de atrás empieza a gritar avanzando por el pasillo, y unos seguridades la sacan de la iglesia arrastrándola de los pies. Al rato sale una mujer a decir que  la boda no se celebra pero decido quedarme un rato porque iban a repartir los detalles que se dan al final del banquete. (¡Cosas gratis!)Pero al final solo dan los de los niños, que parecían bolas de niños, todos estaban gordos. Así que nos vamos, y entonces queríamos hacernos un sandwich pero resulta que estamos en una mierda de centro comercial donde solo hay tiendas (y una iglesia).

Sé que he soñado más cosas a parte de esto, pero no me acuerdo. Si incluso vi con detalles el episodio de Doctor Who, estaban en un sitio con nieve y había unos animales muy feos a los que tenían que vencer y salía la nueva companion y todo. (Tengo que dejar de mirar tumblr antes de irme a dormir)

Mientras tanto en mis sueños

7 Nov

Tenía que ir al instituto y tenía clase de chino. En mi instituto se daba inglés y chino y los chinos en vez de su idioma natal, iban a clases de repaso de español o a francés o alemán. Se lo montaban muy bien. A mí me gustaba dar chino pero no había ido los primeros días de curso y estaba un poco perdida. Estaba en mi casa poniendo en una bolsa de tela mi libro, el diccionario y el libro de matemáticas porque después tenía esa clase, y fui a la cocina a por la merienda y acabé cogiendo un par de plátanos y otra cosa, todo inaudito en mí, que no he comido fruta para merendar en mi vida.

Plátanos

La última clase había llegado tarde y el profesor me había echado una bronca enorme, así que ese día iba a salir pronto de casa e ir corriendo al instituto para llegar pronto, pero claro, tenía que pasar a por mi amiga que, a pesar de vivir al lado, era una tardona.

Llego a su casa y llamo al telefonillo, se pone su madre  y le pregunto por ella, a lo que me responde:

No va a ir a clase, está mala, está en el hospital.

Ah, vale, muy bien, pues nada. – ¿Muy bien? ¿Cómo se me ocurre contestar “muy bien” a “está en el hospital”?

Pues el sentimiento no es el mismo, pero bien.

– Sí, bueno, no es que me guste que esté en el hospital, ¿qué le pasa?

akfjsqierh hepático.

Oh, ah, no me digas, a ver si se mejora pronto, la llamaré para preguntarle como está.

Pues ahora mismo no me parece bien que la llames, porque no está en una situación para recibir llamadas.

Vale, pues no la llamaré.

Bien, adiós.

Y me voy para el instituto. Había llegado súper pronto a casa de  mi amiga, pero después de la súper conversación con su madre casi llegaba tarde a clase de chino, y, efectivamente, llegué tarde aunque el profesor estaba demasiado ocupado como para darse cuenta. Así que me senté en mi silla, saqué todas mis cosas y el hombre dijo que como yo no había ido los primeros días de clase y los otros alumnos estaban muy perdidos, iba a volver a explicar los fundamentos de la lengua para que todos nos enteráramos.

Después el sueño iba de repente de una nadadora y un piloto de carreras que estaban saliendo y la nadadora quería que el piloto fuera siempre en una barca delante de ella en las competiciones en mar abierto porque decía que así nadaba más rápido. Yo estaba viéndolo como en la tele porque no era ningún personaje de la historia, hasta que el piloto lleva a la nadadora a una casa, que era muy antigua y a mí no me gustaba como estaban puestas las habitaciones, así que aparezco para dar por saco.

La casa, como digo, era súper antigua y estaba amueblada con muebles antiguos, (y cuando digo antiguo quiero decir viejísimo y hecho una mierda)  pero que ni siquiera estaban en su sitio normal, estaban por ahí tirados como si alguien se hubiera mudado y se hubiera llevado los muebles buenos dejando los que no quería. Cómodas gigantescas de madera oscura, un sofá que daba miedo solo mirarlo de lo desvencijado que estaba, mesas que pesaban una tonelada, neveras que en realidad eran la puerta al cuarto de baño, camas con columnas… Y las paredes estaban pintadas con esa pintura que brilla y parece plástico, pero se notaba que bajo de eso estaba todo descascarillado, de hecho, le dije al piloto que eso lo rascabas un poco y te llevabas hasta el gotelé.

Hasta los trapos eran antiguos y todo estaba pegajoso. Yo intenté arreglar un poco la casa mientras la nadadora se duchaba pero no había manera, hasta que me saqué de la imaginación otra habitación más en la que había muebles vintage. Había una mesita de un cajón con las patas largas que, pintada de otro color, le hubiera gustado hasta a un moderno y ¡una mecedora con una panera de cerámica encima! Encima del respaldo. Al principio era muy bonita. La panera era de cerámica y parecía que había pasado por muchas generaciones porque había muchos nombres pintados y muchos pueblos, yo me emocioné porque estaba mi nombre y también mi pueblo así que no los tenía que escribir. Hasta que una mujer que había ahí me preguntó para que servía una mecedora que tenía una panera de cerámica encima del respaldo (encima de tu cabeza cuando te sientas) y me di cuenta de que no tenía ningún sentido.

Imaginaos esto pero con lo de arriba de cerámica y no de aluminio.

Como invento no está mal, porque puedes mecerte mientras coges pan.

Mientras tanto en mis sueños

19 Oct

He soñado que iba al Pull and Bear y había un jersey, bueno, en realidad era una chaquetilla, con bolsillos en forma de ositos y ositos en los puños de las mangas también, pero no me venía, así que le pido a la dependienta que me saque una talla más, pero pasan de mi como de la mierda, aunque al final me dan la llave del almacén  y me pongo a buscar.  Y en vez de encontrar el jersey encuentro un imán que es un cromo de las ranas de chocolate de Harry Potter (pero en vez de llevar el dibujo de un mago, llevaba el de Hogwarts) y ni rastro de los jerseys con ositos.

Luego soy actriz y tengo que vestir siempre  de blanco (creo que el resto de actores también) pero solo hay una camiseta y un pantalón vaquero que me gustan, así que al final me canso de salir en todos los capítulos (aunque más bien parecía un teatro) con la misma ropa y le pido al director que me traigan otra cosa, a lo que llama al señor del vestuario  que se “aparece” en la habitación  y casi me pisa, yo me vuelvo toda loca con risitas porque resulta que ya habíamos coincidido en otro sitio pero él no se acuerda de mí. Todo el mundo se ha dado cuenta de que pasa algo y le digo que yo no voy a ponerme ninguna falda ni ningún pantalón blanco así que ya puede ir apañándose con el tema, que no quiero salir en todos los capítulos con la misma ropa, porque os creéis que la gente no se da cuenta pero sí se da cuenta.

Yo no he estado nunca en Ibiza, pero la verdad es que dudo que todo el mundo vaya de blanco siempre. 

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27 Sep

Ahí va otro, menos mal que lo escribí en su día porque lo leo y no me acuerdo de nada:

Hoy he soñado que estaba con los hermanos Winchester intentando que no nos pegaran una enfermedad. Había una especie de casa en medio del campo e íbamos escondiéndonos por los rincones mientras algún monstruo nos perseguía con la enfermedad en un cartón (en una caja de cartón deshecha mejor dicho) y teníamos que evitar que nos tocaran con el cartón.

Al final aparece una paloma hecha de papel de plata (de envolver los bocatas, sí) y nos cogemos a sus patas y salimos volando. Luego aterrizamos en una acequia porque la paloma de papel de plata era otro amigo nuestro que se había “destransformado”. Y estamos cerca de un pueblo, así que vamos corriendo hacia el colegio. Pero nos empiezan a lanzar flechas desde un lado del camino y tenemos que ir arrastrándonos.

Luego seguíamos estando en mitad del campo, pero había una fuente/piscina y vivíamos en el coche que se transformaba en tienda de campaña. Y había gente bañándose en la piscina y tomando el sol, entre ellos Gloria la de Modern Family, a la que le tengo que hacer un nudo en la parte de arriba del biquini porque se le caía (no me extraña, por otra parte), pero es una tía súper especial y al final me envía a la mierda porque no lo estaba haciendo como ella quería.

¿Veis como se le cae todo?

Entonces me doy cuenta de que tengo una pierna negra y otra roja por el sol y empiezo a gritar ¡¡¡CREMA PARA EL SOL!! Mientras voy a mi coche / tienda de campaña a rebozarme en crema solar como si no hubiera mañana, pero estaba caducada y salía de un color y textura un poco extraño. Entonces aparece a mi lado una tipa que la huele  y dice que no, que me la ponga, así que me pongo cantidades ingentes en las piernas y los pies.

Como no me acordaba de nada, casi me muero de risa al leer lo de la enfermedad en el cartón. ¿A qué mente se le puede ocurrir eso? Pues a mí, claro, como no.

Mientras tanto en mis sueños…

6 Sep

Hoy sueño temático con personajes de series de vampiros:

Pam y Tara  (de True Blood) se escondían en los baños (del patio) de un instituto, pero venían otros vampiros a cargárselas y yo los mataba con estacas que en realidad eran patas de sillas, pero entonces uno de los vampiros se convertía en zombi y tenía que sacarlas del baño envueltas en mantas para que no se deshicieran a la luz del sol.

Como sabéis, los sueños son así, ni idea de por qué Tara y Pam estaban en los baños de un instituto y qué hacía yo ahí con ellas, matando vampiros con patas de sillas. Menos mal que las patas de las sillas eran de madera, porque en mi instituto más bien eran de hierro y tendría que haberlos matado con el respaldo (que seguro que en realidad era de plástico con aspecto de madera.)

Nos subimos veinte personas en un coche todas apretujadas detrás y encima de nuestras piernas se tumbaba Alaric Saltzman. (Sueños que van de series de vampiros, sí.) Pero una de las tías que iba delante me decía que por qué yo iba sentada de medio lado sin dejar sitio para uno más, a lo que yo le respondía que no podía sentarme bien porque tenía el culo muy gordo. (Me encanto en mis sueños ¬¬) La tía no se contenta con la explicación y se pasa todo el rato mirando a ver si era verdad. Alaric se levanta y nos conduce en ese coche lleno de gente hasta un refugio en las montañas. Pero para salir del coche, el aparcacoches nos dice que tenemos que ir a un cobertizo a ponernos botas de plástico porque está todo nevado.

Alaric, el profe de historia de Mistic Falls.

Después la gente empieza a sacar mochilas del coche y yo voy en busca de la mía que, inexplicablemente, era negra (como todas las demás) y por eso estoy un buen rato intentando encontrarla. Más que nada, porque estaba buscando mi maleta roja.  Al final la encuentro y me parece súper pequeña para llevar ahí todas las cosas que tengo en la vida. Como si se fuera a acabar el mundo y tuviera que quedarme a vivir para siempre en las montañas a lo Heidi. Y la abro y la mitad del espacio lo ocupan cojines pasados de moda. Claro. Se acaba el mundo, pongo todo lo que tengo en una mochila y no se me ocurre otra cosa que llenarla de cojines pasados de moda. Si fueran bonitos… Pero no, ni ropa, ni recuerdos ni nada, cojines.

Sí, estoy segura de que de mis sueños se puede sacar una serie con más sentido que  los guiones de True Blood. 

Mientras tanto en mis sueños

23 Jul

Últimamente mi cabeza está que no para mientras duermo, así que ahí va otro maravilloso sueño:

Me acababan de dar el horario de clases del nuevo curso y tenía Biología a primera hora, después una clase en la que te enseñan a utilizar un aparato, y si no hay ningún aparato se habla de viajes, dos clases de Realización donde se ven dos películas de Harry Potter y otras muchas cosas que ya no recuerdo. Pero cuando veo a mis compañeras de clase todas llevan pantalones de chándal y yo no. Así que me pongo histérica preguntándoles si ese día había clase de gimnasia, a lo que nadie me responde directamente. Solo me dicen: “Si da igual, como es el primer día no haremos nada y dará lo mismo que lleves vaqueros”, mientras yo pienso en la mala leche que tiene la profesora y el parte de incidencias que me va a poner por no ir con la ropa adecuada a clase.

Lo que no parece extrañarme es que estamos todos en flotadores o barcas en medio del mar.

El colegio eran placas de madera flotantes con carpas de lona encima, pero no, no todas las carpas eran clases, algunas eran mercados. Y encima las aulas no siempre estaban en el mismo lugar, a lo que yo me pregunto como voy a llegar a tiempo a clase si cada día tengo que buscarlas y nunca voy a saber donde están.

Efectivamente a la hora de Biología, que era la primera clase, una chica y yo nos perdemos y acabamos viendo cosas en un mercado. Se suponía que estábamos en el mar cerca de Indonesia, pero todo el mundo hablaba un español perfecto. Yo me pongo a mirar cosas para hacer pulseras y collares, porque ya que estaba en un sitio tan guay, tenía que volver a casa con materiales curiosos que no tuviera allí. (Lo malo es que estaba interna en ese colegio, claro)

Al final encontramos la clase de biología, que era una carpa gigantesca y no había muchos alumnos. La chica que iba conmigo es llamada por otra y se va a sentarse con ella, a lo que yo me siento detrás de otras chicas que conocía. La profesora era esta chica:

 Que decidió que había que hacer una actividad en grupo (no hay cosa que odie más), pero para hacer la actividad en grupo, hay gente que se levanta y se pone enfrente de toda la clase mientras los que estaban sentados en el centro de la primera fila los eligen, como cuando se juega un partidillo de fútbol en el colegio y los capitanes van eligiendo a los jugadores que quieren. Pero no todo el mundo se levanta para eso.

Entonces el capitán de un equipo (que era el empollón de mi clase cuando iba al colegio, el único al que dejaban escribir con boli porque no se equivocaba nunca) se pone a tirar papeles por toda la clase, en los papeles no recuerdo qué ponía, pero era algo sobre su proyecto de biología.

Después estaba en una especie de Hogwarts marino y tenía que buscar a alguien (primero tenía que buscar mi coche, pero no lo encontraba) y yo iba nadando a todos sitios, buscando cosas importantes que meter en mi mochila. Encontré unos prismáticos, para ver si en la lejanía estaba la persona que buscaba, pero había un barco echando humo de mala manera. Después entre a Hogwarts marino y la gente me dijo que estaban trasladando todas las mesas y sillas a otro sitio porque ese se iba a inundar, así que hago como que ayudo, mientras busco otras cosas. Me subo a una estantería y encuentro hilo y aguja para coser heridas y tiritas y cosas así, alguien me dice que no coja eso, pero es importante así que lo cojo. Luego encuentro un anillo con un búho y me apetece cogerlo, pero lo acabo dejando.

En realidad estaba buscando una bolsita que yo había escondido en esa estantería pero alguien se había llevado la mitad, que eran los ahorros de la persona que estaba buscando, cojo el resto de la bolsita que en realidad eran tonterías mías, una libreta- diario de alguien (espero que no fuera de Tom Ryddle) y entonces encuentro una espada, un puñal y un colmillo y el espectro de Snape me dice que eso es lo que creo que es, así que cojo las tres cosas, lo que no entiendo es como la espada de Godric Griffyndor se me ha aparecido a mí que soy una Hufflepuff de toda la vida, pero en fin, seguro que la necesito para algo.

Y al final mi vecino gritando por teléfono en el patio me ha despertado con un maravilloso ” ¡¡¡ Eso no es un tema para discutirlo por teléfono, eso lo tenemos que hablar a la cara!!!! ” Si por lo menos hubiera dicho de qué iba la cosa…

Mientras tanto en mis sueños…

19 Jul

Hoy he soñado que estaba en algún lugar de la tierra (probablemente el Caribe) donde ocurría algo muy especial: Las olas hacían desaparecer cachos de tierra. Pero cachos muy grandes.

Había un acantilado, venía una ola y adiós acantilado y medio bosque que había arriba. Y luego dos olas se pegaban entre sí y aparecía una isla con vegetación y todo. Todo muy normal. Entonces pasaban una apisonadora para que la isla que acababa de aparecer se quedara habitable y seguían apareciendo y desapareciendo islas.

Yo me estaba volviendo loca porque al principio lo estaba viendo como en la tele o algo y luego estaba ahí en una isla intentando que no me comieran las olas y no ahogarme hasta que encuentro una barandilla donde apoyarme. Pero sentarse en la barandilla costaba un euro y había un par de gorilas con pantalones sentados allí y comiendo un paquete de papas. De repente aparece una clase (a la que parece que yo pertenecía así sin más) y la profesora nos enseña como sentarnos (yo ya me había bajado cuando me dijeron que no era gratis, que luego te sablan) y el chico que iba a sentarse se cambió tres veces de zapatillas para asegurarse de llevar las adecuadas y no resbalarse.

Después nos fuimos a un pueblo que había en tierra firme, donde las olas no habían llegado todavía a comerse la tierra y no sé como una compañera de clase y yo acabamos huyendo de un hombre con pata de palo que nos quería matar. Estábamos en una finca y corríamos por los pasillos hasta que llegamos a las escaleras y le pregunto “¿Hacia arriba o hacia abajo?” y la tía sin contestarme, así que al final bajamos, obviamente, porque cuando huyes de un asesino la gente de la tele suele subir por las escaleras para encerrarse en un cuarto de baño sin salida, pero lo más lógico es ir hacia abajo y salir del edificio ¿no?

Me encanta la forma que tengo de bajar las escaleras en los sueños. Desearía hacerlo así en la vida real. Simplemente me cojo de la barandilla, pego un salto y llego al final del tramo de escaleras sin esfuerzo alguno y así sucesivamente. Eso está bien cuando huyes de un asesino con pata de palo, porque pones muchas escaleras en medio y puedes huir con más tranquilidad, mientras esperas que se líe con su pata de palo y se caiga y se de un golpe en la cabeza que le deje inconsciente. Lo malo de la inconsciencia es que no pasa como en la tele, donde les dan un puñetazo en el ojo y ya no se levantan del suelo nunca más.

Pues salimos del edificio y nos encontramos un grupo de gente que se supone que iba con nosotras y nos ponemos a hablar de un complot  que estaban intentando boicotear (del complot que sale en el libro que estoy leyendo) y nos vamos hacia el autobús para irnos a casa tan tranquilos.

Ah, y luego salía Neville (el de Harry Potter sí, como si conociéramos a otro) que venía de acabar con el complot. Y no llevaba uno de sus legendarios jerséis,  llevaba un sombrero.

Mientras tanto en mis sueños…

16 May

Hoy he soñado una cosa fabulosa:

No sé como había llegado a un dirigible en el que estaba el dueño de una conocida cadena de tiendas de ropa (de varias). Íbamos por ahí sobrevolando unos campos hasta que a alguien le da por parar y recoger a un montón de huérfanos para que sirvieran un supuesto cátering.

Pues era algo así pero la cabina mucho más grande y se parecía más a la cesta de un globo que a eso, pero todo era completamente blanco.

No sé como nos las apañamos para volver a despegar, la verdad, ni donde estábamos exactamente, pero desde el aire vi la Torre Eiffel y acabamos en Florencia. Aunque Florencia era muy parecida a la París de mis sueños (aunque conozca los sitios con los que sueño, por ejemplo mi casa, nunca son como son en la realidad, pero yo los reconozco como si lo fueran.)

Yo estaba súper emocionada de volver a Florencia y no paraba de gritar que el Porcellino tenía razón (Hay una fuente en forma de jabalí que le pones una moneda en la boca y si cae dentro de la alcantarilla es que vas a volver a la ciudad.)

Entramos en una especie de iglesia (es que las iglesias de mis sueños son muy raras, como esa que una terraza daba vueltas y dejaba abierto un pasadizo secreto), que estaba alicatada hasta el techo. Se ve que si dejaban abiertas las compuertas del río se inundaba todo (algo parecido a Venecia) y por eso estaban todas las paredes llenas de barro. Dentro había una librería, pero no eran libros religiosos, había de todo un poco y una de las huérfanas estaba buscando uno porque decía que era muy difícil encontrar libros en italiano en España.

No sé como acabo durmiendo en el escondite de una niña huérfana italiana que dormía en la Iglesia con un perro negro que se tapaba con su chaqueta.  Yo quería ducharme después de dos días pero no podía porque en ese momento venían los de asuntos sociales a por ella y no podía hacer ningún ruido. Y no sé por qué la iglesia estaba llena de habitaciones súper barrocas con camas muy antiguas.

Mientras tanto, en mis sueños…

16 Mar

Vengo hoy también a contaros uno de mis maravillosos sueños:

Hoy estaba en Notre Dame de París, sueño a menudo que estoy ahí, pero nunca es la Notre Dame de verdad, yo me la imagino de otra manera. ¿No os pasa a vosotros que lugares que conocéis muy bien como vuestra casa la soñáis de otra manera completamente diferente? Pues a mí sí.

Bueno, al lío, estaba yo en la catedral esta y resulta que iban a enterrar a un Papa, pero era secreto, nadie sabía que se había muerto y no querían que se enteraran. Había un montón de curas españoles que no sé por qué me conocían y me hablaban, pero hablando con unas señoras que pasaban por ahí se me escapa lo del Papa y la lío. En ese momento me llega un mensaje al móvil (sí se que muchos estáis pensando en El código da Vinci o Ángeles y demonios en este mismo momento, no me extraña) diciéndome que tenía que ir al no sé qué en llamas o algo de fuego o yo que sé (y ahora en Los juegos del hambre). Pero no tenía ni idea del tema así que les pregunto a unas monjas, que casualmente también eran españolas, si sabían donde podía ser.

Mientras subíamos por unas escaleras que daban a una plataforma sin nada me señala con la cabeza una estatua muy parecida a un ninot de  falla de un demonio con llamas. Entonces le pregunto que a donde van si en la plataforma no hay nada. Me conduce hasta un sensor que la activa y la plataforma da la vuelta sobre sí misma y deja a la vista un agujero por donde se meten ellas. Yo aprovecho para saltar al suelo ahora que lo tenía cerca y me voy al muñeco ese.

Pero en vez de esperar ahí a mi misterioso acompañante, me voy al jardín, que estaba bastante embarrado porque acababa de llover y me agacho en el césped llenándome de barro los pantalones. Y aparece una señora que yo supuestamente conocía con otras dos señoras, que seguramente habían quedado para ir a andar y querían que yo les acompañara.

FIN DEL PRIMER ACTO

SEGUNDO ACTO

En esta ocasión iba yo a la Universidad y mis compañeras de clase se empeñaban en ir a un cine de reestreno donde ponían 3 pelis y costaba 7 euros. Una de ellas quería ver algo en especial, no recuerdo el qué, pero una de las pelis era La brújula dorada. Pero como la gente de mis sueños es bastante tonta y tal, no se querían sentar en las butacas. La sala no era la típica sala de cine si no algo muy alargado como si hubieras subido al tren y delante hubiera una pantalla. Pues igual que en el tren, la gente de pie para molestar lo más posible a la película.

Al final salgo de ahí con muy mala leche y me voy a mi casa.

Al día siguiente tengo que coger el metro para ir otra vez al cine este pero mi acompañante me deja tirá en el último momento, así que cuando llego al cine ya no me apetece entrar. Y van a poner unos capítulos de Awake que ya había visto así que paso de gastarme 7 euros. Porque en este cine también ponen series de vez en cuando. Así que me voy al baño que, para variar, te ve todo el mundo cuando meas porque las paredes son de cristal. Por lo menos esta vez tienen paredes. Pero yo paso de todo y una tía que hay fuera está hablando por teléfono dice que la que está meando (o sea yo) no para de mirarla. Yo la oigo mientras me lavo las manos y tal pero es que no la he mirado en ningún momento. Seguro que es una egocéntrica de mucho cuidado.

Así que ahora en vez de irme a mi casa, me mudo a un piso que hay delante de una casa (más bien era una cabaña de tablas) donde vive una famosa cantante y asidua a las revistas del corazón españolas. Ahí vive un periodista que su faena es mirar la casa durante todo el día y sacar la más mínima noticia de ahí.

El gato de la cantante se mete a menudo por la ventana y tiene muy mala leche, pero por lo menos caza las arañas y demás que hay por ahí, porque estamos en el campo. Lo malo es que el cabrón le gusta meterse dentro de la ropa de la gente cuando caza cosas. Y me da mucho asco que después de cazar una araña gigante se meta dentro de mi camiseta por la espalda. Espero que no la haya dejado ahí.

Se va mudando más gente al piso y cada vez está más lleno de mierda, el gato prácticamente vive ahí y tiene tan mala leche que si no haces lo que él quiera te araña y te desolla el brazo. Entonces me doy una vuelta por el piso porque aún no lo había visto entero y cuando vuelvo a mi cuarto está lleno de cáscaras de pipas  y migas de pan duro. Me cabreo y suena el despertador.

THE END

El gato es este:

Mientras tanto, en mi sueños…

1 Mar

Para empezar tenían que venir unos cuantos compañeros de clase a estudiar en mi casa, porque les obligaba el profesor  no porque yo les invitara (no te digo yo que eso del instituto me dejó marca…), una de ellas era una de mis amigas en el insti y se ve que en el sueño era la cerebrito de la clase o algo, que era tan lista que hasta le pagaban 300 euros, pero el profesor se quedó con una parte y solo le dio 120. Entonces yo pensé que ya sabía de donde sacaba el dinero para irse tantas veces de viaje, que a mí nunca me salían gangas. Y luego estuve un rato pensando si esta chica tendría ahorros o todo lo que ganaba yendo a clase se lo gastaba en eso.

Entonces salimos para ir a coger el metro, pero cada uno por su lado y había una especie de pasacalle, algunos iban disfrazados y otros intentaban meter mandrágoras gigantes dentro de carretillas:

Y de repente estaba en la Edad Media. Bueno, una Edad Media muy moderna, todo hay que decirlo, con las típicas vallas de metal de los campos y tal.

Pues resulta que estaba en una especie de Edad Media y atrapaban a alguien y lo metían en un calabozo en una torre, y yo no sé qué hacía en medio de todo pero ayudaba a salir al tío, que era uno de los tres mosqueteros por un agujero que había en un abrevadero y que llevaba a una acequia. Entonces meto a un par de tíos dentro del calabozo no sé para qué e intento salir por el agujero del abrevadero pero me daba mucho miedo porque en realidad no sabía donde iba a parar eso, y si había que aguantar la respiración o qué. Así que decido salir por la puerta así sin más, con tan mala suerte que aparece el alguacil y su séquito.

Le digo que el prisionero se había escapado pero que había otros dos y cuando sube el hombre hecho una furia me voy corriendo. Le digo a otro de los mosqueteros que me voy a esconder y que me despida del que acabo de sacar del calabozo y tal. Y me voy tan dignamente como puedo de la plaza esa llena de gente. Pero claro, llevo una especie de sobrevesta verde que es la que lleva la gente que trabaja en la prisión y quiero quitármela disimuladamente y quemarla en la primera hoguera por la que pase.  Pero eso no es tan fácil como yo me imaginaba porque claro, la gente se queda mirando a alguien que de repente tira a una hoguera el “uniforme” de la prisión. Menos mal que aparece una mujer que me la compra. Y yo me voy corriendo a esconderme.

Llego a una plazoleta más vacía pero en la que corren un par de caballos. No parece que haya nadie vigilándolos, así que me agacho y hago como que soy el “pastor” de los caballos.

En esta parte del pueblo hay un par de “piscinas” (en realidad son de esas que se usan para regar los campos al estilo inundación), cerradas por las vallas metálicas que he dicho antes. Y luego muchos campos.

Aparece gente por una esquina, no sé si me están buscando, así que me hago el pastor. Pero uno de los caballos se tira a la piscina y los hombre que vienen se ponen a gritar como si no estuvieran bien. Resulta que eran los mosqueteros pero les digo que se callen ya, que van a hacer salir a los vecinos y no conviene.

Pero en ese momento se empieza a oír un bullicio, así que nos vamos todos a los campos a escondernos en las acequias. Viene un montón de gente y todos van a los campos, pero no es que nos estuvieran buscando, es que iban a ver una “competición” de todoterrenos. Sí, en la Edad Media. Y los todoterrenos iban a pasar por donde estábamos escondidos y la gente se estaba poniendo a los lados.

Entonces me convierto en Dena, la de El nombre del viento, sí. Y el pueblo ahora es el típico pueblo de fantasía. Con muchos torreones, escaleras, muros… Bueno, como me imagino yo un pueblo de fantasía, vamos.

Y me voy a buscar a Kvothe. Claro. ¿Qué otra cosa podría hacer siendo Dena? ¿Buscar un mecenas? No, hombre no. Pero antes voy a ver a un notario, para que me haga una lista de mis posesiones. Pero pasa algo raro (que no recuerdo) y robo una bolsa de chucherías y me las voy a comer a un muro.

Entonces le pregunto a alguien que si sabe donde está Kvothe y me dicen que en la parte alta del pueblo, seguramente. Así que miro para arriba y tachán, tachán, este pueblo es demasiado alto. Pero aún así, empiezo a subir por las callejuelas, hasta que lo encuentro. Se ve que estaba teniendo un encontronazo- trampa con alguien, pero había un profesor ayudándole intentando no ser descubierto, y lo único que se me ocurre hacer es decirle “piensa Kvothe, piensa”.

Al final, entre el profesor y yo, cogemos una poción y la atamos a una flecha, con la intención de tirarle la flecha al oponente y que luego con otra darle a la poción en su frasco de cristal y que se le esparza. (En vez de tirarle la poción por encima sin más, todo muy lógico, aunque en ese momento nos parecía la mejor idea del mundo) Pero la encargada de tirar la primera flecha (que era una del público) va, y le da en…. atención… en el micro de solapa que llevaba el otro. (El micro que lleva la gente en la tele enganchado a la chaqueta, jersey, lo que sea que lleven puesto)  Así que la flecha se cae al suelo y no se le clava.

Y empiezo a gritar “ESTO EN EL LIBRO NO PASA ASÍ”

Y ya está.

Mientras tanto, en mi sueños…

23 Feb

Desde luego el instituto ha dejado huella en mí. Por lo menos una vez al mes tengo mi más peor pesadilla: llegar tarde a clase de gimnasia. Antes era llegar tarde a clase a secas, pero ahora de repente se ha implantado en mis noches el tema de la gimnasia. Y así ha empezado la noche:

Pues el caso es que Neville el de Harry Potter era mi novio. Así sin más.  Y tampoco es la primera vez que se le ocurre a mi cerebro el tema. Pero yo no le voy a decir que no. Y entonces empieza la tortura: la temida clase de gimnasia. Voy corriendo a la cajonera de mi armario que no sé por qué estaba en una tienda de ropa  y otras cosas pero era mía. Estaba llena de camisetas con diferentes tonos de rosa y todas eran, invariablemente, de Justin Bieber. Casi no se notaba, pero el del dibujo era él. Así que empecé a revolver todos los cajones buscando una camiseta adecuada mientras me peleaba con una tía que quería llevarse mis vaqueros. Que yo sepa, si iba con vaqueros a gimnasia poco más y me expulsaban del instituto, pero bueno, ahí estaba yo peleándome por mis vaqueros. Al final encuentro otros y la dejo estar.

Sigue mi búsqueda de camisetas para hacer gimnasia, cada vez con menos tiempo. Al final encuentro una roja sin JB en ella que me parece correcta. Cojo el neceser, la camiseta y unos pantalones de chándal y me voy corriendo como si no hubiera mañana.

Me parece extraño pero creo que esta vez incluso llegué al vestuario del gimnasio. Normalmente un viento insoportable en contra dirección no me deja avanzar por la calle, pero esta vez no. Aunque no sé qué es mejor. Llego al vestuario y está remodelado, solo hay tazas de váter por todos lados y la mayoría no tienen ni paredes a los lados. Hay varias una al lado de otra y ya está. Adiós intimidad.

Pero todo me consolaba cuando pensaba en mi Neville:

De repente estaba yo en unas escaleras mecánicas en una especie de centro comercial con dos niñas a las que tenía que cuidar. Cada vez que me acercaba a la escalera mecánica que bajaba se paraba, así que me podía sentar. Pero la que subía sí que funcionaba y cuando se acercaron unos que iban a mi clase me tuve que ir disimulando de allí para no saludarlos (lo típico, vamos). Pero una de las niñas empezó a gritar que no las abandonara que no me fuera, así que la tuve que coger y acercarla a una especie de parquecito que había al lado. La otra niña casi se me escapa porque no paraba de correr por ahí. Y detrás de un escaparate estaban haciendo un pasacalles con animales gigantes que, la verdad, daban un poco de asco.

Y ha sonado el despertador.

Luego he soñado con una película de vampiros. Al principio parecía real pero luego era una peli. Estaba como en un coche y había muchos baches en la carretera y entonces empezaba a aparecer gente muy rara  y cuando abrían la boca tenían colmillos de vampiro. Pero al final era una peli y estaba en una casa. Aparecen unas personas con unos niños que se ponen a encender y apagar las luces y cuando paran , las luces siguen encendiéndose y apagándose como en una discoteca. Y entonces es una serie. Hay una familia en un avión, parece The Middle pero con más hijos, aunque el pequeño sigue siendo Brick. Entonces pienso en lo que me gustaba esa serie y que tengo que hacer un Tu cara me suena con Brick. Todos los de la familia llevan gafas de bucear en el avión y están muy nerviosos.

Este es Brick con uno de sus inseparables libros.

Lo que pasa es que hay un sunami en la isla donde están de vacaciones y el avión tiene que despegar antes de que le alcance la ola. Al final despegan y no les alcanza la ola aunque yo no las tengo todas conmigo y vemos por la ventanilla del avión como el agua se come la isla entera.

Por cierto, me acabo de acordar de que también salía una tía que era como la del tiempo pero no, estaba delante de un mapa explicando algo de las zonas horarias y la legalidad para bajar series según el huso horario pero el mapa no paraba de cambiar y ponían las ciudades mal puestas, seguro que los de la redacción de informativos la estaban saboteando por explicarlo y yo no me enteraba de nada.

Y ha vuelto a  sonar el despertador, porque tengo el maravilloso don de, aunque esté tres horas antes despierta, cuando suena el despertados me duermo como un tronco, sea la hora que sea.

Ahora ya sabéis que mi peor pesadilla del mundo mundial es llegar tarde a clase, que encima sea de gimnasia y no lleve camiseta para hacer deporte o para cambiarme luego. Antes era más de llegar tarde a clase a secas, bajar las escaleras de la finca pegando un salto agarrada a un pilar y que cuando llegara a la calle hubiera un viento de tres pares de narices en contra que no me dejara avanzar y darme cuenta a mitad camino que no llevo zapatillas y tener que volver. Y cuando vuelvo no encuentro mi casa porque el ascensor no para en mi piso o porque las escaleras están derrumbadas o, mi favorito, que nos hayan invadido los extraterrestres y hayan puesto su cuartel general en mi habitación.

Mientras tanto…. en mis sueños

26 Ene

Estaba en un parque temático sobre el Titanic. Había un barco metido en una piscina gigante que se movía como cuando se hundió y se podía ver desde abajo del agua a través de un cristal. Yo pensaba que estaba bajo el agua de verdad, pero no. Entonces pasamos por una puerta a un montón de piscinas gigantes (pero elevadas y con cristales por paredes para que pudieras ver dentro) donde había un montón de peces. Como en el Oceanogràfic pero en cutrongo.

Incluso había tiburones y pirañas y otros peces con dientes que de repente se enfadaban contigo por mirarles, sí como el león este:

Pero claro, no estaban encerrados del todo, podían saltar y salir de la piscina, y eso hacían.

De hecho una de las pirañas salió del agua y vino a morderme el tobillo. Tal cual. Y yo pensé en denunciar al parque temático este y sacarles una pasta, pero en vez de eso, salí por otra puerta al aire libre, con mi mordedura y todo.

Pues salimos fuera, ahora era en plan Bioparc pero creo que sin animales. Llegué a una especie de cueva donde había los típicos juegos de recreativos. Bueno, los típicos no, los que hay ahora de encestar balones y tal.  Y unas camas elásticas, así que me puse a saltar en las camas elásticas, aunque también había zonas donde había agua en plan piscina y estaba sucia  y me daba mucho asco. Así que salí de allí.

Al rato aparece una especie de autobús con un montón de niños. Y se vuelca, así que voy corriendo a salvar a los niños, que resultaron ser minirobots que cuando se hacían daño venían hacia mí para que apretara botones. Como en el juego “Operación”. Y entonces aparece otro robot gigante. Que se pone a jugar en la maquinita de encestar. Pero se parece sospechosamente a Rajoy, así que empiezo a tirarle minirobots y a abuchearlo.

Y luego me meto en el baño que estaba hecho una mierda y lleno de algo que espero que fuera agua en el suelo.

Y ya no me acuerdo de más. Dadme las gracias por haberlo escrito cuando lo soñé hace una semana, porque lo estoy leyendo y es como si fuera la primera vez que escucho la historia.

Mientras tanto en mis sueños…

7 Dic

Hace unos días que vengo soñando con Pan Am. No creo que me gustara ser azafata de vuelo e ir todo el día en un avión, pero se ve que a mi subconsciente sí.

Esta última vez soñé que era nueva en Pan Am y había un contagio de una enfermedad (porque el otro día vi Contagio y aún no os la he contado), así que había que irse del aeropuerto sin decírselo a los viajeros.

Nos metieron a todos en un autobús (en ese que va por las terminales) y teníamos que llegar hasta un sitio (que estaba en un pueblo) que era la sede central y se llamaba la parada, atención “el hombre bicentenario” (porque estuve viendo una peli de robots que os contaré mañana), entonces yo le doy al botón de parar en la siguiente parada y un montón de azafatas vestidas de azul se levantan a esperar que pare. Para el bus y se bajan cuatro, así que les pregunto a las chicas que conocía si no había que bajarse ahí, y me dicen que sí. No entiendo nada.

El bus da la vuelta a la manzana y se para un montón de rato en una esquina. Resulta que el autobusero había bajado a comprar una caja de polvorones (de esos que vende la gente que se va de fin de curso) y se la iba a llevar a su familia cuando volviera a casa. Al rato aparece el buen hombre con los polvorones y me tira la caja para que se la guarde en el asiento de mi lado.

Pero entonces me doy cuenta de que no llevo zapatos, solo calcetines, y que por eso no había bajado en la anterior parada cuando habían bajado las cuatro azafatas, porque no quería bajar a la calle con calcetines y clavarme cristales o jeringuillas con el sida. (Lo lógico)

Y ya no me acuerdo de más. Ah, sí, que también era azafata la Doctora Bailey de Anatomía de Grey, a la que me estoy viciando a capítulos viejos porque sé que hay algunos que no he visto pero todavía no he encontrado. Pero se llamaba como una amiga mía que siempre me ha recordado a ella.

Y ahora sí que ya está.

Y esta es Miranda Bailey vestida de azafata de Pan Am:

Tengo los montajes baratos, baratos.

Cosas que he soñado últimamente

1 Sep

Todos tenemos sueños raros tarde o temprano o siempre,una de mis pequeñas cosas favoritas es contar como sueño con pingüinos, con un castillo, el día que iba por el desierto y me convertí en Sookie Stackhouse, cuando fui ayudante en una revista de moda, cuando fui un cliente de la semana, el día que soñé con Nieves Herrero y más cosas, pero hoy vengo a haceros un resumen resumido de mis sueños más recientes, ahí van:

  • Una habitación con dos camas, una de ellas con una valla metálica alrededor y con muchos caracoles “durmiendo” en la valla. Yo, que tenía un montón de sueño y dormía en la cama guay me tenía que levantar a mitad noche a pegar a los caracoles con un palo y quitarlos de la valla porque me ponía nerviosa que estuvieran ahí y no podía dormir. Entonces se convierte en el típico sueño asqueroso lleno de bichos que me da muy mal rollo y solo digo una cosa, que no hace falta que leáis los que sois más sensibles con estas cosas: había arañas que se transformaban en gatos de tres cabezas. No, si yo tampoco quería dormir en esa habitación. Qué asco.
  • Un poquito más amable fue el maravilloso sueño del otro día en que estaba jugando un partido el Athletic de Bilbao e Iraola marcó un golazo desde la banda. Y ahí viene lo bueno: lo celebraron haciendo un castell:
Supongo que el último anuncio que vi en la tele antes de irme a dormir fue este:
(Buscando el vídeo en youtube he descubierto que no es un fake!! Lo hacen de verdad!!! xDDD)
  • El que me hizo ilusión fue el sueño donde compraba una de las papelerías de mi pueblo (que al despertar recordé que ahora es una peluquería), y a parte de vender cosas de papelería también vendía therwitos. O esa era mi intención, porque la antigua dueña se resistía a irse de allí y no paraba de venir a marear.
            En la trastienda tenían una especie de cocina y una habitación y yo me había semiinstalado allí, pero la tía no paraba de entrar por             la puerta de detrás para dar por saco. Ni en sueños puedo tener éxito en mis negocios.
           O, a lo mejor es que yo era Melinda Gordon y la dueña de la tienda era un fantasma que quería que me pusiera a llorar como hace                ella en todos los capítulos de Entre fantasmas.
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