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Compendio de restaurantes

24 Jun

¡Hoy os traigo un compendio nuevo! ¡De restaurantes!

Todos están en Valencia y alrededores, menos uno que en realidad es una cadena, así que va dedicado a mis visitantes de fin de semana y a mis lectores valencianos:

beirut

Este es un libanés (por fin pruebo una comida nueva del mundo), hay varios restaurantes con este nombre por Valencia pero yo fui al de Ruzafa. Pedí un menú Beirut y ahí hay un poco de todo. Hummus, falafel, unas empanadillas rellenas de queso, y una ensaladita. Un bocallido Shawarma yechs, que es casi como un kebab pero con buen gusto y seguro que más sano. La verdad es que hace un tiempo que fui y no me acuerdo bien, pero estaba todo bastante bueno.

El postre y el café estaban incluidos y yo me pedí un té libanés. Porque estoy pasando mi fase de tés.

arepera

Aquí también tenía ganas de ir y también pedí una especie de menú degustación, en principio esto no existe porque no está ni en la carta, así que me sirvieron lo que les pareció. Al menos todo estaba bueno, aunque las gambas al ajillo no sé como estaban ya que las no probé por las razones que ya conocéis. (No voy a decir ahora como llamo yo a las gambas porque seguro que alguien se lo toma literalmente y la liamos). Pan con salsas, patatas (arrugás, supongo), pata y queso, gambas, arepas, croquetas y postre.

llorona

Este es un mejicano. Yo lo probé en el centro comercial Bonaire, que están haciendo obras en su edificio de restaurantes y ahora han puesto una especie de plaza con “camiones” de comida. Hay varios restaurantes para elegir y todos tienen una pinta buenísima (hay hasta uno vegetariano). Elegí el de los tacos porque hace un tiempo me aficioné a un juego de hacer tacos y tenía que probarlos.

Tenían un menú de varios tacos diferentes y bebida por 6.50€ o algo por estilo. Al final los pedimos todos ya que estábamos. Algunos con más sabor que otros, si creo que el que más me gustó fue el “raro” (carnitas) que estaba hecho con coca cola, leche condensada y zumo de naranja. El que dicen que es picante, efectivamente pica. No lo pidas cuando ya no te quede bebida.

Y el guacamole y la ensalada mejicana buenísimas.

good burger

Este es una franquicia, pero tampoco había ido nunca. No hace falta que diga que son hamburguesas. Bueno, también tienen perritos y otras cosas para picar como nachos, alitas de pollo, aros de cebolla que en realidad no son aros…

He probado dos menús, el de pulled pork que lleva los aros de cebolla y el de pollo crunchy. El de pulled pork me sorprendió mucho y me encantó. El otro también está bueno, me encantan las hamburguesas de pollo con mayonesa.

FRENAZO

Este puede que sea el más curioso de todos. Es un restaurante chino pero chino de verdad. De comida de la que comen los chinos, es más, verás a unos cuantos comiendo allí cuando vayas. De hecho la primera vez casi nos sientan en una mesa redonda con una familia china.

Tú ves este bar desde fuera y dices “yo aquí no como”, pero luego ves que sale en muchas listas de “los mejores chinos de Valencia” y claro. Y luego te sorprendes porque es bastante barato, siempre hay cola para sentarse (tienes que comer mientras los que hacen cola te miran para que acabes, muy gracioso), las raciones grandecitas y encima son cosas que no te servirán nunca en un restaurante chino traidicional (no hay ni rollitos de primavera).

No he probado toda la carta, pero el pato está buenísimo. Me quedo con ganas de probar las sopas, que todo el mundo dice que es lo mejor.

11 de calle

Este podríamos considerarlo también un mejicano, supongo. El local es chulísimo, está decorado como si el mostrador fuera un camión de comida y las mesas estuvieran en la calle. Hay un semáforo, ropa tendida, un cartel de Ford. Es un sitio muy curioso.

De aquí he probado los nachos, las salchipapas (que son patatas fritas con salchichas, ¿sorprendente, eh?), el mollet 11, que lleva un guiso (discada) buenísimo y guacamole, en un bocadillo como los de las hamburguesas, y algún burrito. También tienen ensaladas, woks, hamburgesas y cosas para picar.

beata

De la Beata Inés no se puede decir que es un restaurante, porque en realidad es un horno, pero como resulta que ahora hacen pizzas y hasta hay una zona de sillas y mesas donde puedes ir a comer…

Para quien no lo conozca, lo tiene que conocer ya. Yo hice el descubrimiento hace poco y no veas lo que me arrepiento. Sobre todo de cuando fuimos al Castillo de Cullera y acabamos comiendo en una iglesia al lado de la carretera cuando podíamos haber venido aquí.

Tienen de todo y de todo en cantidades grandes: cruasanes (curasanes como digo yo), magdalenas, cocas, panquemaos, galletas, donuts,  tartas, pan… Y pizzas enormes que con que comas un trozo ya has comido. Y si encima de postre te metes entre pecho y espalda un cruasán gigante relleno de chocolate pues ya si eso…

Solo entrad en su facebook y flipad.

Espero que alguien le resulte útil esta entrada, todos los restaurantes están enlazados en los títulos, así que para saber direcciones, teléfonos y demás solo tenéis que hacer click.

 

Hoy visitamos: Chelva (Valencia)

16 Ene

Otra excursión dominical que nos lleva al interior de la Comunidad Valenciana.

Yo quería estrenar el gorro que me había hecho, y no hacía mucho frío pero yo me lo puse igual.

Cuando llegamos al pueblo, no teníamos ni idea de como llegar a la ruta del agua, hasta que en el plaza principal del pueblo (me imagino que es la principal porque estaba la Iglesia (gigantesca) y el ayuntamiento) un señor nos preguntó que si buscábamos la ruta del agua y nos estuvo explicando como llegar (está señalizado, en la misma plaza hay una calle con una señal y luego las vas siguiendo hasta llegar al río, siempre cuesta abajo), y luego donde comer y que también había un acueducto romano que era muy interesante que estaba en la parte alta del pueblo y que fuéramos allí.

Me gusta pensar que ese señor es el alcalde, que los domingos se levanta pronto para ayudar a los turistas domingueros a disfrutar de su pueblo.

Hicimos la ruta del agua a medias, porque hay dos partes, una a derecha y otra a izquierda. Primero nos metimos por la de la derecha, que es cortita, llegas a un sitio que le llaman La playa, supongo que en verano se bañará la gente, o a lo mejor no porque no estará permitido, a saber. Pero luego el camino continúa por la parte de arriba, hay un túnel, donde si no llevas linterna no se ve nada cuando vas por la mitad, y la ruta sigue durante un tramo, pero no sé qué hay luego porque dimos la vuelta. En ese momento más o menos me di cuenta de que había perdido mi chapa nueva de Doctor Who y me puse de bajón y por eso solo hice 17 fotos en esta excursión. No la encontré nunca. Pero no os preocupéis porque al día siguiente fui a la tienda y me compré otra igual y una de las reliquias de la muerte.

chelva

En la parte de la izquierda de la ruta se ve que también es muy bonita, pero tampoco la hicimos entera porque era hora de comer y no llevábamos nada, solo un paquete de patatas fritas, y a mí me dolía la zapatilla de montaña del pie izquierdo. Y con esto he aprendido que el pie izquierdo es más grande que el derecho, porque el derecho iba como en una nube.

He visto en internet que hay una zona en que pasas por un pasadizo como el de antes pero con una ventana a la montaña y eso tiene que estar chulo y yo lo quería ver, pero como os he comentado, las circunstancias no lo permitieron.

Comimos en un restaurante que  se llamaba Gómez y está detrás de la iglesia, que es gigantesca, a la que no pudimos entrar porque estaba cerrada. Nos lo recomendó el señor que nos vio perdidos en la plaza nada más llegar al pueblo. Pues el restaurante todo un acierto, comimos sopa castellana, gachas, embutido de Chelva y huevos a la cazuela (todos los platos llevaban jamón y embutido menos el postre). En el área metropolitana de Valencia no comemos gachas, así que fue un descubrimiento y estaban bien buenas. También fueron un descubrimiento para casi todas las otras mesas del restaurante porque todos le preguntaban al camarero que qué era eso y el pobre hombre ya les ponía caras. Y de postre, cuajada con miel, qué rebueno que estaba todo. Si alguien llega hasta este post buscando un sitio donde comer en Chelva, que no se lo piense.

restaurante gomez

Le doy un cuatro por no darle un cinco.

Entonces me cambié las zapatillas (sí, llevo zapatillas y calcetines de repuesto en la mochila siempre) (y una bolsa de patatas fritas), y fuimos con el coche a buscar el acueducto romano. Cogimos un camino larguísimo y muy mal pavimentado, bueno, es que no estaba pavimentado para nada, todo muy rural. Y después de media hora llegamos a unas columnas y no sabíamos si era eso el acueducto. Un coche que iba detrás de nosotros nos preguntó si sabíamos donde estaba el acueducto, pero no teníamos ni idea así que nosotros decidimos dar la vuelta y ellos continuaron. Espero que ellos llegaran a verlo de verdad, porque estuve buscando fotos en google y está bien chulo. Pero vaya caminito.

Si algún día vuelvo a Chelva, prometo volver a comer en ese restaurante y seguir el camino del acueducto hasta llegar al acueducto de verdad. Y buscar al señor de la plaza, aunque creo que me encontraría él antes.

A comer: Buffet Colonial

30 Ago

Acaban de abrir este establecimiento en el Centro Comercial Parque Albufera (detrás del MN4, para quien no lo sepa) en Alfafar (Valencia) y quería dejaros un par de fotos y mi opinión casera sobre el sitio, que igual os da lo mismo, pero seguro que viene alguien buscando información y se alegra de que haya escrito el post:

No deja de ser el típico buffet chino pero, como novedad, incluye otros tipos de comida (por eso fuimos, porque para buffet chino prefiero ir a un restaurante normal que la comida está más buena). Como podeís ver en la foto (este es el primer plato que cargué) hay comida española (creo que a mediodía también tienen paella y otro arroces), por la noche hay carne, sangre frita, pinchos… Italiana (además de pasta hay pizzas, pero se acaban enseguida porque yo fui a primera hora y solo quedaban de dos tipos, eso sí, están buenas), de pasta tampoco tienen excesiva variedad, canelones, lasaña, spaguettis, ñoquis y poco más. Varias ensaladas, y además ingredientes sueltos para que la puedas hacer a tu gusto. La de pollo estaba riquísima con esa salsa rosa.

Para el segundo plato elegí más comida asiática, el pato y el pollo al limón estaba la carne seca, seca. Los canelones buenísimos pero ya no tenía hambre y fue una pena. Lo que me gusta de los buffets chinos es que a veces encuentras cosas que no hay en restaurantes, como la carne rebozada en forma de saquito, que me encanta. Y lo que más curioso me resultó (y que no está en la foto) fueron unos bollos que estaban en unas cestas haciéndose al vapor, algunos tenían carne dentro, otros verdura, uno se llamaba “bollo dulce” y estaba riquísimo de la muerte.

El pincho de tortilla lo cogí para ver como estaba la tortilla, pero seguro que era de esa ya hecho del super. El pan estaba un poco durito, eso sí.

Bueno, pues la comida tampoco es para pasarse de rica, y el precio tampoco es que sea barato (lo normal para este tipo de locales) al final nos salió a unos 15 € y eso que estaban de promoción las bebidas gratuitas (de normal puedes repetir refresco pagando solo el primero)

Lo que me hizo gracia del sitio es que ofertaban postres caseros, yo siempre pienso que los chinos (o japoneses, que también) no se esfuerzan en los postres, que si flan, que si fruta, que si helado, pero no me creo yo que en su país no haya postres bien ricos que poder hacer aquí también. Así que iba yo toda ilusionada a ver los postres que tenían y mirad:

Típica natilla, típico flan, típicos pastelitos, típica fruta, típica fondue con chucherías y… Profiteroles (que estaban buenos) y leche frita (que no me gustó en absoluto), también había calabaza frita y no se qué de soja que no probé porque estaba deseando estar en el Capitolio y beberme un chupito para vomitar y seguir comiendo. Vamos, que estaba llena a punto de explotar.

Estos sitios están bien para ir con la familia, con los amigos, que cada uno tiene unos gustos y siempre hay algo para alguien. A mí lo que me gustó fue que tuvieran pasta (como no), además también tienen parrilla argentina y marisco, claro, que no veas la gente que va a estos sitios a hacerse mariscadas y acabar con las reservas de gambas del restaurante.

En fin, la comida está normal, y la variedad al principio parece mucho pero luego es menos.

Lo que sí que mola es la decoración:

No podía dejar de mirar las pantallas de colores del techo. En la entrada tienen una pared llena de figuritas de budas y a los lados hay una especie de reservados (creo que se podían cerrar con cortinas) con telas de colores en las paredes y es muy curioso.

Y el baño:

El baño en realidad se merece un “Para entrar a mear”, porque para cerrar la puerta tienes que meterte detrás de la taza prácticamente. Pero lo que mola es el lavabo con esa fuente de peces.

A comer: La Gñocca de la tia (Valencia)

28 Jun

(Actualización: Ahora conocido como LA GNOCCA DEL PIRATA, los dueños son los mismos, la comida también)

 

En plano centro de Valencia (aunque un poco escondido) está este italiano pero italiano de verdad. No como esas cadenas en las que solo hacen pasta y pizzas.

El menú del día cuesta 9.50€ incluyendo la bebida y el postre:

 Los primeros: una minipizza de queso y tomate y una focaccina con pan casero y dentro queso (buenísimo, súper suave), jamón de york y un poco de tomate. Todo casero y recién hecho, no veáis como quemaba.

 De segundos lasaña boloñesa y una pechuga de pollo a la nosequé (no me lo apunté, ahora no me acuerdo y en la web no sale) con tomates. La pechuga estaba hecha al horno con cerveza y encima tenía jamón de york y queso. La pechuga me gustó muchísimo, y eso que es una de  las partes que menos me gusta del pollo. Y la lasaña también estaba muy buena, aunque no deja de ser una lasaña.

Y de postre…

Mmm.. ups. No dio tiempo de hacer la foto.

Pedimos tarta de chocolate (dios, como me gusta el chocolate y lo buena que estaba con nutella calentita por encima) y salchichón de chocolate también. Y ahora os preguntaréis qué es eso del salchichón de chocolate. Pues chocolate con su galletita dentro en forma de salchichón. La verdad es que era muy curioso (una pena que el chocolate me nublara el cerebro y se me olvidara hacer la foto), lo sirvieron en rodajitas y la galleta por dentro en trocitos, es que era un salchichón totalmente. Muy gracioso (y rico)

El restaurante está en la calle Vergel nº1 (una paralela de la Calle de la Paz tirando hacia el Corte Inglés), esta es la web, es un sitio pequeñito pero curioso, me encanta las pinturas que tienen encima de la barra, con el gato mirándote mientras comes. El trato es muy familiar, yo prefiero eso al típico restaurante en que si vas en zapatillas te encuentras fuera de lugar, y yo siempre voy en zapatillas.

Esta es la segunda vez que he ido y tenía ganas de repetir  porque aquella vez cenamos y estaba todo riquísimo.

Os lo recomiendo con todo mi corasao.

Otro cinco, porque si me tratan bien, tienen agua fría y la comida está rica, yo doy cinco pimientos. Ya me contaréis si los merece o no.

A comer: Restaurante Hindú Punjabi (2º Parte)

22 Jun

No suelo hacer posts segundas partes de restaurantes no porque no vuelva, si no porque ya os lo he dicho todo. Pero voy a hacer una excepción con este porque me encanta volver y porque quiero recomendaroslo otra vez. Si estáis por la zona y aún dudáis, ya podéis meteros en el local de cabeza. (En la Calle Poeta Llorente de Paiporta (Valencia))

Esto es lo que tomé en mi segunda vez allí:

Esta vez pedimos los menús 2 y 9.

Ahí están el Alu tikki y el cordero al curry del menú dos, y la Korma samosa y el Pollo korma del 9. Me sorprendió lo bueno que estaba el korma samosa (como no sé si es masculino o femenino, pongo los dos y punto), una especie de empanada que estaba riquísima.
También tuvimos nan con queso (que venía con los dos menús) y una unidad de arroz basmati que pedimos a parte.

El pollo Korma estaba buenísimo también, con un sabor súper suave. Me gustaba mezclar el caldito con el arroz. Lleva la masala especial del cocinero y tomates, jengibre, ajo, nata fresca y almendras picadas. Excelente. Posiblemente lo que más me ha gustado de todo lo que he comido allí.

Y de postre…

¡Adivinad de qué está hecho!

Bueno, os lo voy a decir, es una (o un ) Gajrela, ¡y está hecha de zanahoria y leche frita! A mí la zanahoria la verdad es que no me gusta (vamos, que la odio), pero la verdad es que la leche frita le quita todo el sabor y está bueno. Sobretodo con el heladito que le ponen encima.

El otro postre era helado de pistacho, que también estaba bueno, pero el pistacho tampoco me llama mucho la atención, así que no diré nada.

El trato sigue siendo excelente y estaba todo buenísimo. Así que les sigo dando 5 pimientos y, por si todavía no lo habéis leído, el post de la primera vez.

A comer: Restaurante hindú Punjabi

3 May

El otro día viendo Smash me entraron ganas de ir a un restaurante hindú. Sí, no había ido nunca a ninguno y ya iba siendo hora. Así que me puse a buscar restaurantes indios en Valencia, encontrando muy poquitos y un poco carillos. Entonces me acordé de haber visto un anuncio en el metro, busqué la dirección y para allá que nos plantamos.

El restaurante hindú Punjabi está en la calle Poeta Llorente de Paiporta, delante del Museu de la Rajola, que por cierto, no había visto nunca y me quedé con ganas de entrar. Seguramente si este restaurante estuviera en Valencia capital sería lo máximo en comida india, pero como no, pues no está muy concurrido, eso sí, el trato excepcional y la comida riquísima.

Se puede pedir a la carta (súper extensa) o uno de los menús que tienen todos los días. Los menús son muy asequibles y pueden ser para una o dos personas. Nosotros pedimos el número 5, la camarera lo recomendó y como no teníamos ni idea pues decidimos que sería una buena recomendación:

Antes de empezar nos trajeron el pan tradicional con lentejas  (Popadom) y unas salsas para mojar (al fondo), una de mango, otra de yogur y una roja picante. La de mango tenía un sabor muy especial al mezclarse con el del pan.

El primer plato eran 4 verduras pakora y 2 tikkis. Las verduras pakora son verduras rebozadas y el tikki es puré de patata con garbanzos y rebozado también. Me gustaron mucho las dos cosas, y eso que la verdura y yo no nos llevamos muy bien. El tikki estaba claro que me iba a gustar porque soy una enamorada de la patata en todas sus formas y sabores. La patata siempre es una apuesta segura.

De segundo plato nos trajeron Pollo Masala (que es el rojo de la derecha) y Pollo Jalfrezi (el del centro). El menú también incluía Nan de queso (que es pan con queso) y una unidad de arroz basmati.

El otro día comí un plato precocinado de tikka massala y no veáis que sabor más asqueroso y qué pollo más correoso. Por eso tenía curiosidad de probar el masala de verdad. Nada que ver. Una salsa de tomate súper suave y nada costosa de comer (no picaba). La salsa masala lleva garam masala (una mezcla de especias), tomates y cilantro fresco, ahora que lo leo en el menú. La verdad es que el cilantro es una especia que no me gusta mucho, pero prácticamente ni se notaba.

El pollo Jalfrezi lleva cebollas frescas, pimentón, especias y hierbas, tenía un sabor un poco más pesado y cansino pero aún así riquísimo.

Lo que sí que tengo que comentar es mi enamoramiento con el nan de queso. La próxima vez que vaya este pan no se me escapa.

De postre el menú incluía helado de mango. Esto es lo único que me decepcionó un poco porque la ración era muy pequeña y además solo sacaron uno para compartir. Pero era un menú degustación así que…

Me encantó la forma tan curiosa de servir los platos calientes, con una velita debajo para que no se enfriaran.

Nuestro menú no incluía la bebida, así que el precio final fueron 20€ del menú más 2.50€ de la botella de agua.

 A veces parezco un poco pelota con los restaurantes pero creo que se merecen los cinco pimientos. El local estaba muy limpio y aseado, el servicio perfecto, atentos a si nos gustaba la comida o si queríamos algo, el precio de los menús muy bueno (los platos sueltos van de 7 a 10 euros), y la comida riquísima. Si el resto de la carta estaba igual de bueno que lo que yo tomé, bien que se merece los cinco pimientos. Por cierto, también tienen servicio a domicilio. Si queréis cotillear, esta es la web: Punjabi.es

Se puede encontrar fácil aparcamiento, no tardan nada en servir y ¡encima tienen el detalle de darte un caramelo de menta con la cuenta!  Definitivamente voy a volver, a probar el resto de menús, claro.

La segunda vez que fui hice este post con más fotos de comida, así que si aún no te ha quedado claro, puedes leerlo ahora.

A comer: El reventaero, Granada

16 Nov

Nuestra primera noche en Granada cenamos en este bar de quinto (o refresco) y tapa recomendado por otros viajeros. Hubo un momento de equivocación ya que nos dijeron que estaba cerca del Corte Inglés y efectivamente, está cerca del Corte Inglés, pero no el que está en el centro. Así que tuvimos que andar unos 15 minutos por la calle Recogidas hasta llegar al Camino de Ronda 101, donde se encuentra el bar.

Y menos mal que lo hicimos.

A 2€ por consumición te traían una tapa (más de 70 para elegir, creo recordar) tal que así:

Una locura de tapas, y además, ¡a partir de la segunda podías pedir postre incluido en los 2€!

Aún teníamos que haber pedido más cosas. Bueno, a parte de lo que veis en la foto, a la izquierda un pinchito con huevo pan y patatas y a la derecha la maravillosa bomba de patata rellena de carne (madre mía, esa patata lo buena que estaba por dios), con sus patatuelas y su postre, también pedimos patatas bravas, acompañadas de ensalada, que estaban un poco bastante picantes y algo más que ahora no me acuerdo qué era.

Llegamos un poco pronto (abren a las 20:00h) pero al rato se llenó aquello de gente que iba a ver el fútbol, y fue entonces cuando vi las “tapas con pan”, o sea, los bocatas que te ponían con la consumición. Eso en Valencia te cuesta 5€ (bueno, igual 3, según lo que sea). Es que escribo ahora el post  y me entran ganas de estar ahí otra vez comiendo tapas como si no hubiera mañana.

En fin, que si pasáis por Granada os lo recomiendo muy mucho, aunque tengáis que patear un poco, que tampoco es tanto.

Le pongo cuatro pimientos y medio solo por el pateo que me pegué después de estar todo el día caminando, que tampoco es culpa de la gente del bar, que si no, le ponía 5 y me quedaba mas ancha que larga.

A comer: Casa Cristóbal, Granada

12 Nov

El día que fuimos a la Alhambra bajamos andando y como había hambre nos paramos en este bar- restaurante en la Calle Molinos. (La entrada principal está en Campo del Príncipe 19)

El menú del día eran 8.50€ por dos platos, bebida y postre (y pan). De fondo flamenco y decoración típica andaluza, aunque sin pasarse.

Teníamos para elegir tres tipos de sopa y ensalada para el primero y paella o migas para el segundo. Llegamos a comer a las tres y pico así que supongo que se habría acabado lo que ponía en la pizarra (callos, bistec con patatas y no me acuerdo qué más.)

Esta fue mi comida del día:

Bueno, de picadillo ya quedaba poco (pollo y huevo duro), porque se me pasó hacerle la foto al principio. Estaba buena la sopa aunque algo salada. Cuando me la estaba bebiendo me parecía que estaba tragando agua de mar. Pero no dejamos ni gota, eso sí, que bien venía algo calentito después del día que habíamos tenido.

De segundo pedí migas, tenía buen recuerdo de ellas cuando estuve en Teruel, obviamente no eran el mismo tipo de migas, pero tenía curiosidad. Me gustaron más las otras, estas estaban un poco secas, pero el chorizo riquísimo (la morcilla no me gusta.) Y sí, también había empezado a comer cuando le hice la foto.

De postre solo quedaba fruta para los menús, aunque había otras cosas que oí nombrar. Las uvas muy buenas, por cierto.

Sobre el baño, digno de “para entrar a mear”, no porque estuviera asqueroso, si no por el espacio que había. Una minipila, un par de armaritos (uno de ellos probó mi exquisita cabeza) y un baño que estaba encastrado en un armario donde si eres un poco ancho no cabes. Y unisex. Pero muy limpio y apañado, eso sí.

Parece que esté escribiendo una mala reseña, pero no. Después del diluvio universal cualquier cosa te sienta bien, así que ahí van mis tres pimientos para Casa Cristóbal:

A comer: Restaurante Claravía (Novotel Palacio de Congresos) Valencia

27 Ago

Le estamos cogiendo el gusto a esto de comer ¿eh?

Pero creo que tengo que comprarme una cámara compacta o robársela a alguien porque mi movil no vale para estas cosas, ruego me disculpéis, pero os va a entrar el hambre igual.

Nos ocupa el restaurante de un hotel, para ser exactos el Novotel Palacio de Congresos, de 4 estrellas situado junto a la parada de metro Beniferri, de la línea 1.

He podido disfrutar de este restaurante en un par de ocasiones y nunca, nunca, nunca, nunca he tomado algo que estuviera malo. Y los postres son sencillamente deliciosos. Yo solo voy por sus Coulant de chocolate. 

No es cocina de autor, (tranquilos seres tradicionales en cuanto a comida), pero esa presentación impecable  y el trato del personal le da un toque especial a cualquier cosa que pongan sobre la mesa.

Y…. aquí va la comida:

De primero Pasta con jamón y salsa de roquefort:

Es verdad que la salsa de Roquefort hacía que la pasta estuviera un poco demasiado fuerte, pero el jamón (que también tenía bastante sabor) le daba un toque especial y la pasta estaba en su punto. Buenísimo.

De segundo, chuletas:

Exquisitas. Con tomates cherry y pimientos de padrón, que parecían estar horneados.

Y de postre… atención al nombre de la tarta… Tarta de muerte por chocolate!!!! (Y va enserio que se llamaba así)

Vuelvo a pedir disculpas por el súper enfoque de la cámara de mi móvil, pero os lo podéis imaginar. Tres capas de brownie con chocolate con nata en medio y unas “chapitas” de chocolate en el borde y arriba. Sí que fue una muerte sí, pero de esas que valen la pena!

Mi postre no dejaba de ser la versión tarta de ese postre fascinante que es un Coulant de chocolate, una especie de muffin con chocolate cremoso (y calentito) por dentro y una bola de helado:

Si es que lo veo y me entran ganas de comerme 5. Bueno no, que no hay que ser tan goloso.

En cuanto a precios, teniendo en cuenta que es el restaurante de un hotel de 4 estrellas, no está mal, el menú diario (con cuatro elecciones por plato, postre y agua) son 16€. Los platos sueltos rondaban los 12-15 €. Bastante asequible visto lo que pueden costar algunos menús en sitios “pijos”. Y las raciones generosillas, que no te quedas con hambre, vamos.

En cuanto al entorno, es una zona con algunos hoteles, alguna tienda de macroinformática (donde he trabajado, si es que ya no me quedan más!), en general una zona de oficinas y casi todos los restaurantes /  cafeterías (quitando el Burguer king) son de clase media -alta.  Justo al lado en construcción parada está el Nuevo Mestalla. No es una zona muy turística a no ser que tu turismo sea de congresos, pero, como digo, el metro queda al lado y en 10 minutos estás en el centro de la ciudad.

ATENCIÓN: Creo que este hotel y restaurante están cerrados actualmente (2014)

Donde dormir en Benasque: Hostal Parque Natural

21 Ago

Eso de “donde dormir” es un poco demasiado decir, ya que yo solo he dormido en un sitio (las siestecitas en el coche en marcha no cuentan) y es lo que vengo a recomendaros.

Que no os tire para atrás lo de “hostal”, que parece que sea el peor antro del mundo, pero en este caso no. Un sitio bien cómodo e interesante. Se encuentra a unos 3 km de Benasque, sobre la loma de una montaña, el caminito para acceder a él es un poco estrecho y con curvas pero vale la pena. Una casa montañesa, tan típica de la zona, te espera arriba, con su párking y sus mil y un detalles decorativos.

También nos espera Orix, la mascota del lugar:

 [foto: http://www.hostalparquenatural.com/mascotas/]

Y es que es un hostal donde admiten animales. Pero no os preocupéis por el de la foto, es un perrito tranquilo que probablemente ni siquiera te haga caso.

El Hostal no tiene muchas habitaciones, así que es un lugar tranquilo, además, es un hostal familiar donde te tratan como si fueras de casa.

La habitación donde me hospedé era cuádruple y estaba en el segundo piso, era una estancia abuhardillada y las ventanas estaban en el techo de madera. La pena de esto es que no puedes ver el maravilloso paisaje que acompaña al lugar.

Era una habitación cuádruple separada en dos espacios y con dos baños muy apañados y limpios. Aunque a las paredes les faltaba una mano de pintura y las televisiones no acababan de funcionar bien.

[foto: http://www.hostalparquenatural.com/habitaciones/]

 Tenemos wifi en las zonas comunes, así que toca bajar con el portátil al salón de estar, donde hay una tele que sí funciona y unos cómodos sofás, aunque cuidado con los enchufes, yo solo encontré uno, menos mal que estaba al lado de un sillón.

Esta es la maravillosa vista que nos ofrece el hotel durante el desayuno. En forma de Buffet, pero no os esperéis una variedad excepcional porque esto no es un hotel de cinco estrellas. Aún así, no nos falta la leche, los cereales, el café, zumos, bollería, galletas, pan tostado y fiambre.  No creo que os quedéis con hambre.

Respecto al restaurante (que se paga aparte) solo puedo decir maravillas, a pesar de que solo cené allí una vez.

Este fue mi menú: Spaguetti con verduritas, longaniza del valle y tarta de queso (aunque en la foto parezca un cerebro o algo). A cada plato mejor y raciones grandes. No os vayáis de la zona sin probar las longanizas, exquisitas.

Conclusión: TOTALMENTE RECOMENDABLE.

Aquí os dejo las opiniones que han ido dejando en Tripadvisor. Ni caso al tío ese que dice que su madre no pudo entrar porque casi le da algo de lo pequeña que era la habitación.

Y si queréis saber qué excursiones podéis hacer en los alrededores, aquí tenéis información:

Benasque (pueblo)

Gorgas de Alba

Aínsa (pueblo)

Por supuesto, hay muchas más, no olvidéis pasaros por la oficina de información turística en Benasque para que os hinchen a folletos.

A comer: Wok Albufera

19 Ago

No sé si me atrevo a meterme con los chinos, sobretodo viviendo en china town, pero como ya le he cogido el gusto a esto de “criticar” restaurantes, me arriesgaré.

 Este wok está en el centro comercial mn4 en Alfafar, Valencia, aunque un poquito  apartado de lo que es el centro comercial. (Por donde están las tiendas de muebles y decoración) Es un sitio pequeñito pero mola porque tiene las bebidas gratis. Así que el menú noche fin de semana son 11.95 y, si no recuerdo mal, el de mediodía entre semana son 8€.

 Para la cantidad de woks y otros restaurantes que hay por la zona, éste no me ha gustado mucho. Había poca variedad (ahora que estamos acostumbrados a tener cincuenta mil tipos de marisco y carne para que nos la asen al momento), sobretodo en postres (helados, yogures, flanes y fruta).

En cuanto a la comida, el pollo con almendras parecía chicle, y lo demás estaba bastante frío, menos el agua, que estaba al natural. Eso sí, a mi lado había una pareja que estaba comiéndose las gambas de su vida. Tres veces se levantaron a por más y volvían con platos llenos. Si os digo que ya estaban ahí cuando llegué y cuando me fui aún estaban dando buena cuenta de sus gambas… Debían estar buenas, por lo visto.

Eso sí, los platos y los vasos chinos completamente, con sus dibujos, sus letras…

Pero es que claro, después de haber ido al wok donde hay una fondue de chocolate para poner chuches…. ( Y paella, y fideuá…) ¡Y aquí no había ni nata montada para el flan!

Por cierto, qué controladitos nos llevan los chinos, ves a una de las camareras con la que no te has cruzado en todo el rato y sabe perfectamente cual es tu mesa. Aunque no hace falta que la digas cuando llegas a la barra, porque allí lo saben también. Nosotros no seríamos capaces de hacer lo mismo en China, ¿eh? Si todos nos parecen iguales. ¡Y encima seguro que nosotros a ellos también les parecemos iguales!

Y no es por nada, pero hoy me encuentro fatal, ¿me habrá sentado mal la comida con 12 horas de retraso?

A comer: Restaurante Venta de Gaeta

14 Jul

Añadiendo nueva categoría al blog porque criticar mola mucho. Pero aconsejar más, aunque no seas crítico culinario y no hayas comido nada más que arroz y hamburguesas en tu vida. Y lo aviso para que luego no me diga nadie que no tengo ni idea y tal.

A lo que vamos, que os voy a criticar- recomendar encarecidamente que si algún día pasais por Venta Gaeta (aldea perteneciente a Cortes de Pallás, en el valle de Ayora- Cofrentes, Valencia) paréis aquí. Y así podría resumir el post porque sin palabras.

No tengo fotos y como no quiero robar nada a nadie, os dejo un link de un foro para que cotilleéis, pero antes leedme a mí.

También he encontrado su web oficial, ahí si que hay buenas fotos de las tapas, y el restaurante.

Aquí tenemos el típico restaurante sin carta alguna en el que te sacan las delicias de la casa y punto. Vamos que no hace falta ni pedir. He estado dos veces, la primera solo nos pusieron las “tapas” y ahora os explicaré por qué.

El menú entero se trata de las tapitas de salmorejo, ajo arriero, albóndigas con una salsa exquisita,  fiambre  que hacen ellos (tiene al lado una carnicería donde comprarlos), hígado encebollado (esto es lo único que no probé) y unas rodajas de tomate con aceite. Todo casero y tradicional.

Después de esta panzada a comer (sobretodo si no somos muchos para compartir) cae una fuente de patatas a lo pobre con huevos y otra repleta de chuletas y embutidos. 

Foto: http://www.restauranteventagaeta.es

No me extraña que los domingos esté lleno de motoristas y ciclistas cogiendo fuerzas, lo que si que me extraña un poco más es como vuelven a sus lugares de origen con semejante pitanza. Y es que todo está bueno. 

Al postre de la casa le podría dedicar un post especial (si hubiera hecho fotos) y si no me pusiera a babear cada vez que me acuerdo de ese maravilloso flan, que si no era casero lo deben de traer directamente del infierno (o del cielo, lo que prefiráis, pero era demasiado cursi y prefiero el plan de quedarse con tu alma si lo pruebas) porque ese sabor no era de este mundo. Tarta de queso con arándanos y otros dos tipos de tarta que no llegué a reconocer pero que no dejaban nada que desear.

Foto: http://www.restauranteventagaeta.es

Sí, al día siguiente volví a por más flan. Y como se me ocurra volver, soy capaz de preguntarles y traerme a casa flanes para toda la vida.

Si llegas a Venta Gaeta, el sitio no tiene pérdida, está a la entrada del pueblo, delante de la Iglesia, en la Calle Mayor.

¿Cómo va a tener pérdida este pueblo???? De hecho creo que está marcado por defecto el lugar exacto donde está el Restaurante xD

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