Los clientes de la semana

clientes

Vamos  a por la primera entrada sobre clientes de las dos que voy a hacer este año. Porque siempre acaban siendo dos.

Hoy os traigo un montón de situaciones pero todas cortas, son sketches de los clientes de la semana:

-Soy amigo de Anselma (la jefa) y quiero que me digas cuánto me cuesta este producto con el descuento que ella me va a hacer.


-Me voy a llevar esto para que se lo pruebe mi hija y ahora vengo y te lo pago o te lo devuelvo.

-Si el producto sale de la tienda tiene que estar pagado, no puedo dejarle nada a nadie.

-Pero si soy muy amiga de Anselma (otra vez), le voy a decir que no me lo has dejado.

Y luego resulta que la Anselma no conoce de nada a la señora, o a lo mejor la conoce de vista porque la ha visto en algún sitio o a saber.


-Dame uno de estos.

-Van en paquete de varios.

-Pero yo solo necesito uno. Pues dame uno que tengas que no te sirva.

-No tengo ninguno que no me sirva.

-¿Pero por uno también me lo vas a cobrar?

Pues ves al concesionario y le pides un coche y le preguntas lo mismo.


-A ver si tienes por ahí uno de estos que vayáis a retirar y me lo das.

Desde luego que la gente se piensa que cuando hay cambio de temporada o simplemente se quita una cosa del escaparate, la vamos a tirar a la basura (o a quemar en la incineradora del sótano) y podemos dárselo tan alegremente. Y encima nos hacen un favor.


-¿Y qué se llevó el otro día mi hija?

-No lo sé. Por aquí pasa mucha gente.

-Sí mujer, mi hija vino el otro día y se llevó una cosa, pero no sé el qué. ¿No sabes quién te digo? ¿Que venía con una niña pequeña?– Pues será que no entran niños aquí (y lo destrozan todo) al cabo del día.

Pues se puso como una fiera casi, total porque yo no sabía quien era su hija. Y era la primera vez en la vida que veía a esta señora (seguramente)

-Yo es que no me acuerdo de las caras de las personas, porque ya le digo que atiendo a varias a lo largo del día.

-¿Pero tampoco sabes quien soy yo?

-No, señora.

A lo mejor hasta era famosa “en la contornà” y yo sin saberlo (y ofendiéndola por no saberlo.)

Total, que al final no supe quien era ella, ni su hija, ni su nieta y la señora ya no volvió más. Al menos no me puso una hoja de reclamaciones.


-Nena dame una bolsa.– Ni que decir tiene que no había comprado nada, solo había entrado a la tienda a pedir una bolsa.

-¿Una bolsa?

-Sí, es que me han dado eso – señalando hacia la puerta a algo que yo no veía- y es muy incómodo de llevar, así que a ver si me puedes dar un par de bolsas para meterlo. Claro, he venido aquí a pedirlo porque tengo confianza, porque si no, no hubiera entrado.

Otra que me hace el favor de llevarse un par de bolsas que me sobran. Lo de “tener confianza” es otro tema.

Y no os penséis que es la única:

-Mira es que yo estaba buscando una bolsa transparente para meter una cosa que he hecho y en los chinos no hay.

¿Y qué te hace pensar que aquí sí que hay? ¿Esto es una ONG de bolsas y yo no me he enterado?

-Pero aquí no vendemos bolsas transparentes.

-¿Y no tienes por ahí alguna que vayas a retirar que no te sirva?

Como veía que a esta no me la quitaba de encima para poder atender a otra persona, al final le dí unas bolsas que casualmente tenía bajo del mostrador de una cosa que había estado reponiendo y aún estuvo a punto de sacarle pegas.


-¿Esta es la más barata que tienes?

-Sí, esta vale 2€

-¿Y cuál es el precio?

-2€

(Me ha recordado a la que me preguntaba veinte veces si todo valía lo mismo)


-Hazme precio de clienta, que no quería gastarme dinero.

Pues si no querías gastarte dinero, no haber salido a comprar. Y el precio de clienta es el que pone en la etiqueta ¿no?


Abren una tienda nueva en el local de al lado, pasan unas señoras y dicen:

-Demasiadas cosas han puesto aquí.

Porque a lo mejor prefieren que el centro comercial esté vacío y así ellas pueden pasear con todas las tiendas cerradas.

Y hasta aquí hemos llegado hoy. ¿Cuál ha sido vuestro favorito? A mí los que más me gustan son siempre los que me preguntan algo que acabo de decir.

7 comentarios sobre “Los clientes de la semana

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  1. Jajajaja pero tu donde trabajas? Vaya panda de clientas que tienes, pobrecita. Mi favorita ha sido la señora de las bolsas. En los chinos no tenían? Que raro…
    Por cierto, acabo de comprar una cosa y como veo que te sobran bolsas me podías prestar una. Luego te la devuelvo jajajajaja

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    1. Pues por lo visto en el sitio con los clientes más raros de todos.
      Lo de las bolsas es que me flipa, entrar a un sitio cualquiera a pedir una bolsa, como si hubiera suficientes bolsas pululando por el mundo.

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      1. Me lo han dicho por teléfono o escrito (vendo online). Desde enfermedades terminales hasta mentales (aquí hay un show con toda su familia porque sí es verdad que está mal de la cabeza), accidentes de tráfico o muertes del comprador.

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    1. Y si no le gusta lo que se lleva para probar, no hace falta ni que venga a devolverlo ni a pagarlo ni nada, eso es lo que les gustaría a ellas xD

      Lo el morro que tiene la gente es una cosa que me sigue sorprendiendo, porque cada día se inventan una nueva.

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