Libros: El jilguero, Donna Tart

jilgueroHartísima de ver este libro día sí y día también en todos lados cuando lo lanzaron (ahora ya se han olvidado de hacerle la pelota), al final me he decidido a leerlo.

No lo he leído antes porque la sinopsis que había visto me parecía algo bastante raro y sinsentido, o estaba yo pensando en otra cosa y no lo entendía, así que voy a explicarlo lo mejor posible:

Theo y su madre están visitando un museo en Nueva York cuando explota una bomba, la madre muere y Theo coge un cuadro minúsculo que un señor que estaba en el museo le dice que coja. Vale, y a partir de aquí todo son dramas, más muertes, drogas, alcohol y esconder el cuadro robado, claro.

Al principio pensaba que estaba basado en alguna época pasada, pero cuando dice que tiene móvil y su madre ordenador me doy cuenta de que es actual. Y no tenía por qué pensar que estaban en el pasado, así que no sé, otra historia que me había montado yo en mi cabeza.

  • Nombran la calle Gramercy Park.
  • Hacen una referencia a Cuento de Navidad  y la pillo porque he leído Cuento de Navidad.
  • La señora Decker siempre saludaba.
  • En un momento dado, usan “Farruco” como nombre falso.
  • Después de leer el libro puedes ser un colaborador especialista en antigüedades en cualquier programa de televisión.

Realmente Theo tiene  bastantes más problemas a parte de haber robado un cuadro valiosísimo y tenerlo escondido dentro de un embalaje de papel detrás del cabecero de su cama. Al poco se convierte en drogadicto y alcohólico (que yo alucino cuando pienso que él y su amigo Boris tienen 15 años), todo con el que se junta tiene millones de deudas, se convierte en un embaucador…

Por cierto, el cuadro existe de verdad,  y es este:

Hay un momento en el libro que casi lo tiro por la ventana como en el gif que tengo aquí al lado del blog. Y si habéis leído el libro espero que sepáis a qué me refiero.

El final no me ha gustado nada porque no paraba de filosofar y estaba  leyendo por encima y me di cuenta de que me lo había acabado cuando de repente salen los agradecimientos. Tuve que volver atrás a ver si me había perdido algo. Es que no me gusta cuando se ponen a filosofar, pero en ningún sitio, lo siento si no soy una profunda de la vida.

El libro es larguísimo como un día sin pan (o sin drogas, si eres Theo), se ve que esta escritora es de dejarse la vida escribiendo historias largas.

jilguero

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