Los clientes de la semana

Más que clientes de la semana, tendrán que ser del mes, o del trimestre, o del año.

Clientas que te quieren engañar con las monedas

Una señora una vez intentó pagarme con pesetas como si no se hubiera dado cuenta de que lo eran. En plan en vez de un euro, era una moneda de 100 pesetas.

– Esto no son euros, son pesetas.

– ¿Ah sí? Es que las he sacado de una bolsa que las tenía guardadas, y ni me había fijado.

Claaaaaaaaaaaaaaaro.

El otro día una moneda del Tíbet o de Nepal como si fueran 20 céntimos.

-¿Esto qué es?

– 20 céntimos.

– No, si esto es de Nepal.

– ¡Qué va a ser de Nepal! ¡Si son 20 céntimos!

Los pesados:

La gente de “ay, enséñame esto, enséñame aquello, a ver qué tienes, ¿y ese de ahí?”  y me pruebo esto y me pruebo aquello y de repente cuando ya has estado veinte minutos atendiéndolas te sueltan que bueno, que ahora no llevan dinero y que ya sabiendo que tenemos ya vuelven otro día. Ni que decir tiene que no vuelven nunca.

Es que si volvieran no me importaría sacar media tienda para que la vieran, pero nunca vuelven.

Cuando las clientas se ponen pesadísimas con cualquier tontería y sabes que no van a comprar nada (en su mayoría), y la gente de la cola dice que ahora viene en otro ratito y te dan ganas de decir, “no, si esta señora ya se iba”. Como en las películas. Y que se vaya, claro.

También están las que pretenden que las atiendas desde la puerta. La abren y te gritan que si tienes calcetines o cualquier cosa y esperan a que vayas corriendo a la puerta y le saques veinte calcetines. Yo tengo por norma no atenderlas si me vienen con esas, ni me acerco a la puerta, les pego los mismos gritos que me pegan ellas, pero desde mi mostrador. Que esto no es el mercado, a ver si se enteran ya.

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Como os decía el otro día, la gente que tiene hijos o no debería ir a comprar con ellos o no debería de pasar tanto de ellos cuando entra a una tienda:

Entran una madre y un hijo  y lo primero que hace el niño es meterse en el escaparate. Le decimos que al escaparate no (porque es obvio que los niños no se deben meter en el escaparate), la madre pasando como si el niño fuera de otra persona. La atiendo, de repente me acuerdo de que llevaba un niño y hace rato que ni lo veo ni lo oigo así que lo busco con la mirada por la tienda mientras digo “¿Y el niño? ¿No estará otra vez en el escaparate?” Lo veo que está  rodando por debajo de una percha. La madre ni se ha girado a mirar al niño, me sigue mirando a mí, como si lo que yo estaba diciendo, que era una indirecta, no fuera con ella.

Y así siempre.

Un comentario sobre “Los clientes de la semana

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  1. Yo soy de las que me descubro a mi misma dejando pesetas y pounds por el mundo sin darme cuenta…. luego voy a buscarlas y han desaparecido. No lo hago a posta!! jejejeje

    Adoro a los crios. Es mi trabajo. Pero luego esta la cosa de la educación que los padres han ignorado toda su vida y no saben que hay que enseñarsela a sus hijos. Hay mucho “hippie” sin serlo, en plan, los niños que sean libres, se educan solos…. y que los demás los aguanten ¬¬ La próxima vez le dices al crio que en el trastero te comes a los niños malos y veras como ya no entra en la tienda nunca más. XD XD

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