Va de series: Los Tudor, el final

Escribo esto tan solo dos segundos después de acabar de ver el último capítulo de la serie. No hace mucho os hablé de esta producción y de mis opiniones al llegar al ecuador, pues hoy os traigo las sensaciones finales.

Me encanta la historia, y cuantas mas novelas, series y pelis veo, más me gusta, creo que por ser cosas que pasaron de verdad y no salieron de la mente (calenturienta) de algún escritor o guionista. O quizá porque la vida de Enrique VIII fue así de “turbulenta“, por decirlo de alguna manera. Claro es que hay reyes y reyes, algunos de los que no se acordará nadie cien años después de su muerte y otro que se les recordará por los siglos de los siglos.

Ana Bolena en realidad no era tan mala como la pintan, tenía que decirlo, iba a explotar.

Después de este pequeño inciso, tengo que decir que por mucho que vea la serie a Jonathan Rhys Meyers no me lo acabo de creer. Sobre todo cuando empecé a verla en versión original y escuché la voz que pone para parecer viejo y el tono que utiliza para hablar, que se me hace pesado hasta decir basta y siempre andaba con unas ganas tremendas de adelantar la grabación para no seguir escuchándolo.

La intriga política me importa más bien poco, yo solo quería líos de faldas, como no. Así que tengo que secundar a esos que dicen que después de la segunda temporada (con la muerte de la Bolena) la serie decae un poco. Es verdad, decae, entre la sucesión de mujeres una tras otra y la poca gracia que tenían algunas, la serie pierde un poco el interés. (la de la foto es Ana de Cleves, que tampoco es tan fea como dice el rey. Pero la que se lleva la palma es la Katherine Howard (no, en la época la gente solo se llama Ana o Catalina) una tipa de 17 años más suelta que nada.)

Pero en realidad me ha gustado como han tratado el capítulo final. Ahí van los spoilers: La muerte de Suffolk, hace que el rey piense en la suya propia (en la que no pensó cuando le dijeron que el rey de Francia se moría también), me gusta como arregla todo, no sé cuanto tiempo pasa entre que se da cuenta de que no es inmortal y arregla el testamento, ni siquiera sé si fue así en la realidad, pero queda muy bien en pantalla.

Aunque por momentos me recordaba al capítulo final de Vientos de Agua, un día os hablaré de esa maravilla. Con todas las esposas apareciéndose por ahí como quien no quiere la cosa. Y esas escenas de “está pasando mi vida por delante de mis ojos y me voy a morir”.

Realmente pensé que no daba tiempo de ver toda la vida del rey en la serie, pero sí, creo que ha sido un final adecuado, y, es más, hubiera dado algo por seguir viendo la historia, sobretodo a Bloody Mary (spoiler histórico: la hija de Enrique VIII, Mary, se casó con Felipe II, el pirado del Escorial. Reinó en Inglaterra cuando murió el hijo de Enrique y quemó a tantos “herejes” que fue la famosa Bloody Mary. Y mira la cara de angelito que tiene en la serie y lo católica que es)

De todo el rollo de la religión no me he enterado de nada, es verdad que ya iba sobre aviso de este tema, pero nada, que no. Entre luteranos, calvinistas, católicos, reformistas y toda la pesca…

Pues aquí lo dejo, queridos. Que se lo que cuestan de leer los post largos y ya sabéis que esa nunca es mi intención. Si ya tengo un vacío difícil de llenar desde que acabó Carnivàle, no me imagino como voy a llenar el de Los Tudor.

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