Archivo | España profunda RSS feed for this section

Hoy visitamos: Toledo, 2º parte

10 abr

Bueno, solo han pasado dos meses desde que escribí la primera parte (y 6 desde que estuve en Toledo), pero aquí os traigo el desenlace:

Dentro de la famosa pulserita pudimos entrar a la Mezquita del Cristo de la luz, Sinagoga Santa María la Blanca, Iglesia Santo Tomé (el Entierro del señor de Orgaz), Iglesia de los Jesuitas,  Iglesia del Salvador y el Monasterio de San Juan de los Reyes.

En las fechas en que fuimos estaba en el Alcázar la feria de artesanía Farcama, lo gracioso es que pagabas menos de entrada y podías ver la feria y el museo militar, que, la verdad que no teníamos muchas ganas de verlo y pasamos un poco, más que nada porque es gigantesco. Ahí es donde estaba la mujer pesada delante de nosotros en la cola que quería comprar las entradas pero no quería entrar en ese momento. Y la chica del museo estaba a punto de explotar, pero se portó muy correctamente y le dijo que si no quería entrar ahora que volviera cuando quisiera entrar de verdad y comprara las entradas entonces, que no fuera así. (Y luego fue y lo comentó en los clientes de la semana de su blog)

Iglesia de San Román: Esta es una visita que hicimos por casualidad, aunque en realidad no, porque yo quería ver la exposición sobre visigodos que tienen dentro.  Porque este es el Museo de los Concilios y la cultura Visigoda. El señor de la garita nos explicó que era una iglesia de estilo mudéjar (eso se puede ver en las ventanas), con pinturas en las paredes, pero que antes de ser museo había ejercido como almacén. Menos mal que alguien decidió que a lo mejor valía la pena restaurarla y plantar algo allí para que la gente la visitara.

iglesia de san roman

El domingo fuimos  a ver el Museo de la santa cruz, que no encontramos el sábado y me hizo gracia infinita ver que tenían amigurumis en la tienda de recuerdos. Lo curioso es que luego, buscando un patrón para hacer un galgo, me encontré uno de los muñecos esos en internet. Yo es que no soy mucho de museos de cuadros y esculturas, la verdad, así que me dediqué a ver la arquitectura y los suelos y a imaginarme a gente de la época en que fue construido pasearse por los pasillos gigantescos.

museo santa cruz

Sinagoga del Tránsito, en la parte de arriba, la parte donde antiguamente se ponían las mujeres cuando iban a rezar, hay un pequeño museo, con cosas judías, me hizo mucha ilusión ver por fin eso que ponen en las puertas (ni me acuerdo del nombre, genial), que tanto he leído en todos esos libros de judíos, como los de Toti Martinez de Lezea, y lo que se ponen en el brazo los hombres para rezar, que recuerdo de El médico. (Por lo menos eso sí que lo pusieron en la película. Más o menos). También me gustó bastante y, además, ¡¡tienen una parte del suelo original!! La que estaba debajo del altar, que cuando lo quitaron, pues estaba ahí.

sinagoga del tránsito

El museo de el Greco. Realmente no ibamos a entrar si no nos daba tiempo, pero nos dio, así que entramos. Se supone que es la casa donde vivió el Greco, remodelada y ambientada con muebles de la época y tal. Pero resulta que no es su casa, ni sus muebles ni nada, pero está interesante.

el greco

El monasterio me impresionó bastante, es precioso, muy gótico, que son palabras sinónimas, claro. El caso es que justo ese día a esa hora había una boda en la Iglesia y claro, qué queréis que os diga, la llegada de una novia sin traca es como que le falta algo. Por mucho coche antiguo y guayón que lleve y por mucha gente que está en la puerta con sus tocados raros. Es que ni siquiera un aplauso ni ná.

Al menos nos dio tiempo de ver la iglesia antes de que se casaran.

Las cadenas que hay fuera del Monasterio son de los cautivos en la conquista de Granada  y para nada me esperaba que hubiera tantas. Estaba lista para buscarlas en plan, las cadenas del puerto de Marsella que hay en la capilla del santo cáliz en Valencia.

monasterio toledo

Me gusta que salgan fantasmas en mis fotos panorámicas

Y la Catedral, que es gratis los domingos, pero tienes que acreditar que eres español. Ese día había un bautizo. Y una de las señoras que salía de allí le decía a un turista que ahora no iban a abrir la catedral hasta las tres y el turista le decía que eran las tres. Había una locura de gente esperando que abrieran las puertas para entrar, pero hay que pasar a por la entrada en la tienda que hay enfrente, así que haced cola en la tienda y no en la puerta de la catedral. Los que iban delante de nosotros el chico no llevaba nada que lo identificara como español y solo hablaba la chica, la señora de las entradas le preguntaba si llevaba el carnet de conducir, la tarjeta sanitaria o algo y yo me pregunto si alguien que se olvida la cartera en casa con el dni lleva encima la tarjeta sanitaria.

La catedral es impresionante. Lo que más me gustó, pues tocar la piedra visigoda del altar visigodo que había allí,  donde se supone que bajó la virgen María o algo por el estilo, porque tengo que contaros un secreto: Me encanta tocar “la historia”. Si alguna vez veis  una loca tocando piedras en catedrales mientras susurra “histoooooooria”, soy yo, saludadme.

Y el transparente. Me preguntaba lo que era cuando lo leí en mi libro de geografía turística (siempre lo uso cuando voy de viaje), pero claro, cuando lo vi, una locura. Estuve un rato merodeando por ahí y viéndolo desde diferentes puntos de vista. Lo digo en serio cuando digo que no os lo perdáis por nada del mundo si vais a Toledo. Aunque tengáis que pagar entrada. Supongo que con la entrada incluyen la audioguía que no te dan si eres español el domingo.

catedral

Pues hasta aquí todo lo que tengo que contaros sobre Toledo, es posible que me deje muchas cosas, pero da lo mismo, porque así vais y las descubrís solos. Si has llegado hasta aquí porque te vas de viaje y querías información, no dejes de visitar la primera parte.

Hoy visitamos: Toledo

13 feb

Un viaje que tenía mil ganas de hacer era este. Nadie puede no visitar nunca Toledo. Y además, os debía el post (aunque os dé igual), porque como no lo escriba ahora (meses después del viaje), no lo escribo nunca. Por muchos apuntes que tenga en mi libreta de apuntes.

Vamos a empezar por lo datos de hoteles y restaurantes y luego pasamos a lo jugoso:

Nos hospedamos en el Hotel Mayoral. Está al lado de la estación de autobuses y muy cerca de la puerta de la Bisagra, a no ser que te líes el primer día y subas a Toledo por la cuesta más larga y acabes en la otra punta de la ciudad. Podría pasarte si eres yo. Eso sí, cuidado con la ducha que intentando cerrar la cortina, se me cayó encima y no es plato de buen gusto.

El desayuno del hotel era el típico desayuno de los hoteles, lo bueno es que tenían dulces típicos de Toledo. El resto de la bollería no era gran cosa.

Comimos el primer día en un restaurante que se llama La judería, (como veis, opiniones encontradas en tripadvisor), está en la calle que baja de la iglesia donde está el Entierro del señor de Orgaz hacia las sinagogas y el museo de El Greco. Había menú bien de precio (12€) y el sitio es un lugar pintoresco (comimos en el patio de una casa y era original), pero la comida no era nada del otro mundo. A mí me gustó lo que me pedí (pisto y codornices), pero el postre era una natilla líquida que me tuve que beber directamente del bol porque si no, estamos ahí dos horas más. (¡Y sin galleta ni canela!)

Ese día cenamos en un bar que está justo cuando cruzas la puerta de la Bisagra. Se llama Valinor. Eso sí que fue una decepción, nos pedimos unas patatas con salsa césar y una especie de pizza que estaba hecha con muy poco cariño. Y en la mesa de al lado habia una chica contandole un drama impresionante a un señor, que si había conocido a un chico, que si el chico la agobiaba porque quería quedar todos los días y ella le decía que se iba con sus amigas y que le llamaba y no se qué historia y entonces rompieron porque se agobiaba y tal. En fin, típicos dramas.

Al día siguiente comimos en un sitio que era ESPECTACULAR. Se llama Tornerías y está cerca de la Catedral, un poco escondido, creo que hay un teatro cerca. También había menú y bastante barato (12€) , más barato si comías en la terraza (10€), pero hacía frío y estaba medio lloviendo así que comimos en el comedor.

Yo comí un plato de ensalada de pasta que estaba bien, porque me gusta la ensalada de pasta (y llevaba patata,  no sé por qué me llamaron loca aquel día que hice macarrones con patatas), y de segundo las mejores costillas del universo. El camarero nos dijo que eran especialidad de la casa y que estaban ricas así que las pedimos, BUENÍSIMAS, se deshacían en la boca. Una locura. De postre flan, que no estaba líquido.

No me acuerdo donde cenamos el ultimo día, supongo que porque ya cenamos en casa.

En cuanto a cosas que vimos:

El señor de la Información turística fue lo más amable del universo y nos explicó todo perfectamente. Nos dijo que podíamos comprar unas pulseras que nos daban entrada a varios monumentos y la compramos, luego aprovechamos que el domingo a partir de las dos la catedral es gratuita para los españoles, y también subimos al trenecito que sale de la plaza Zocodóver y te lleva a dar una vueltecita por Toledo y alrededores mientras te cuenta leyendas y te da datos. Pero ahí estaba yo de mala leche porque fue cuando me apeteció el dichoso yogur helado y no encontraba donde lo vendían y cuando por fin lo encuentro y hago una cola de quince minutos o más, va la máquina y se estropea y me quedo sin yogur.

La pulserita nos daba entrada a la Mezquita del Cristo de la luz que fue lo primero que vimos, me gustó bastante aunque está un poco deteriorada y encima la gente pinta su nombre en las paredes. Están arreglándola un poco y por eso hay andamios y plásticos por todos lados.

Luego fuimos a la Iglesia de los Jesuitas, le compramos un paquete de pañuelos a un hombre de una tienda de por allí, porque se me habían olvidado los pañuelos en casa y el que llevaba ya estaba deshaciéndose. La iglesia esta tiene parqué. Y lo importante es que puedes subir a la torre (no es excesivamente cansado), y se ven unas vistas excepcionales de la ciudad.

cristo de la luz y jesuitas

Después fuimos a ver el cuadro del Entierro del señor de Orgaz, había una cola impresionante y una mujer nos gritó que donde íbamos, que nos estábamos saltando la cola, pero claro, somos VIPS y podíamos entrar sin colas. ¡¡Si vais a Toledo compraos la pulsera!! Solo por saltarse esa cola de japoneses vale la pena. Luego estuve escuchando a un guía dar un discursito en inglés a unos extranjeros y lo entendí todo y ya no hizo falta que buscara información en internet.

Aquí es cuando menos cola había.

Aquí es cuando menos cola había.

Luego fuimos a ver la Sinagoga de Santa María la Blanca, que tenía muchas ganas de ver por las fotos que había visto en google antes de ir. Me gustó mucho. Había una monja allí a la que le preguntamos si el suelo era el original, nos dijo que no, que el más antiguo estaba en la parte de la derecha pero que tampoco era el original. Yo es que tengo una obsesión con los suelos originales de los sitios.

santa maria la blanca

También estuvimos en la Iglesia del Salvador, que está en la calle esa donde está la iglesia del cuadro del Señor de Orgaz, es una iglesia que parece que no, pero fue de lo que más me gustó de Toledo. Por lo menos es curiosa. Si no recuerdo mal, era otra cosa que podías ver con la pulsera. Uno de los pilares es de origen visigodo y está bastante bien conservado para la edad que tiene y a mí me pareció lo máximo. También tienen unas ruinas debajo de la nave central y un patio también con ruinas, todo visitable. Pensaba que tenía fotos, pero veo que no, así que si vais a Toledo, vedla por vosotros mismos.

Y en la 2º parte…

  • Alcázar y Farcama
  • Museo El Greco
  • Sinagoga del Tránsito
  • Catedral
  • Monasterio de San Juan de los Reyes
  • El trenecito

Vamos de viaje: Baeza (Jaén)

28 feb

baeza

Hace mucho tiempo que le debo este post a esta maravillosa ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (junto a Úbeda), de hecho desde septiembre, así que perdonadme si ahora me lío con los palacios y las universidades y demás y pongo alguna foto mal.

Como siempre que voy a Andalucía (solo he ido dos veces), se tiene que poner a llover torrencialmente (¿Os acordáis de las inundaciones de Almería? Pues eso.) Así que los dos días con el paraguas a cuestas y sin poder hacer todas las fotos que querría para que no se mojara la cámara. Así que os aviso ya de que los cielos de las fotos no están quemados, eran así de blancos gracias a las nubes. Lo que fue casi imposible fue encontrar una tienda de recuerdos para comprar el imán de rigor. ¡Una! Y porque le había echado el ojo al pasar por allí anteriormente que si no, nada de nada.

catedral baeza

Me sorprendió mucho. La entrada costaba 4€ (una barbaridad) pero por lo menos te dan audioguías gratis (vamos, incluidas en el precio, no como otros), así que la visita es mucho más interesante así.

Puedes ves la nave de la Iglesia, el museo parroquial , donde había obras de arte religiosas (como en todos), casullas y cosas varias de vestir llenas de hilo de oro, y guardo un especial recuerdo de los libros antiguos que tienen, son una pasada. También se puede visitar el claustro, pero tened cuidado porque tiene un eco especial y cualquier cosa que digas se convertirá en oído por todo el mundo como si estuvieras gritando. Y, por último, la subida al campanario, desde donde hay unas vistas maravillosas de la ciudad y el entorno, aunque la escalera da un poco del mal rollo en algunos tramos.

Pero cuando lleguéis arriba del campanario tened cuidado con esto:

internet

Ah, y la Catedral no es redonda, es un efecto de la foto panorámica.

Y ahora vienen las dudas, porque entre tanto palacio y sede universitaria yo me he liado, según el orden de las fotos, el tema queda así:

jabalquinto

Palacio renancentista (aunque la puerta tiene elementos góticos) que forma parte de la sede universitaria de Baeza. De hecho, en 1720 fue cuando los condes de Jabalquinto cedieron el palacio al Seminario San Felipe Neri para que pudiera ser ampliado. La entrada es libre, aunque obviamente solo se visita el patio/claustro y la parte de arriba del claustro.

Me gustó especialmente la escalera barroca, que no veis en la foto porque en realidad no cabe en una sola.

Delante del palacio hay una pequeña iglesia románica (De la Santa Cruz), que también es interesante de ver, con pinturas de los siglos XV  y XVI recién descubiertas y un arco visigodo.

seminario

Y la otra parte de la sede Antonio Machado de la Universidad de Andalucía es el Seminario de San Felipe Neri.  Está enfrente de la Catedral, y, como veis, la fachada está llena de “graffitis”. ¿Por qué? Pues porque por lo visto, la gente que acababa de estudiar allí ponía su nombre en la fachada como recuerdo. Y la tradición continúa porque hay muchos nombres fechados en años modernos. La entrada también es libre, no hace falta hacerse pasar por estudiante para ver el patio interior.

Lo mejor para ver toda la ciudad es pasear por las callecitas y hacer fotos a todas las farolas. (Lo de las farolas es importantísimo)

tapas

Lo bueno que tiene la zona es que con que te hagas un par de cervezas o tres ya cenas. Luego vuelves a tu lugar de origen y te cascan 5€ por cualquier tapa y lo echas de menos. Bares donde fuimos a comer/ cenar. La Almazora, Luis Juárez., El loro (este no sé si tenía otro nombre escrito en otro sitio, pero son las dos primeras fotos. El bar está un poco apartado del centro.)  Bar Pedrito (La última foto de arriba es de allí, eran unas bolas de patata con una salsa por encima). Y la foto de en medio no es una tapa, es una ración de mollejas, en el Bar Las Vegas, que fue el que más me gustó, las tapas eran de lo más variado, incluso una vez nos sirvieron un potaje de garbanzos que, aunque un poco picante, estaba buenísimo, crepes de jamón y queso (que también picaban), croquetas de jamón y tomate natural, mini taco de carne (picante), tosta con picadillo (picante), y esos panes con pimentón que se llaman Ochíos, son típicos de Úbeda y Baeza y que también pican un poco. Todo esto es para que pidas más bebida, está claro.

A mí como no me gusta la cerveza y aguanto muy poco las bebidas con gas, iba a base de mosto, menudo subidón de azúcar. ¡Pero “I regret nothing”!

Conclusión: Me lo pasé muy bien, vimos muchas cosas chulas, estaba todo el rato deseando ir a comer/cenar para probar tapas y más tapas (y para dejar de mojarme), me quedé con ganas de ir a visitar Úbeda también, pero bueno, otra vez será.

La excursión de la semana: La Alhambra, Granada (Segunda parte)

19 nov

En esta segunda parte os voy a enseñar lo que pude ver de los Palacios Nazaríes, sin duda la parte más impresionante de la visita.

No os voy a poner dónde hice cada foto porque ni me acuerdo, había mucho que ver y hay que tener mucha memoria para saberlo, que yo no tengo, pero ahí va:

En la primera parece que está nevando. Si os hace ilusión pensar que estaba nevando pues yo no os la voy a quitar, pero el efecto nieve lo hacía la intensa lluvia y la tela mosquitera de las ventanas.

En la segunda detalle de lo más bonito de la Alhambra, el tallado de las paredes, ventanas, pilares, etc, etc. Qué paciencia. Como se nota que en la época no había internets que los distrajeran de sus obligaciones. La tercera es la Sala de los Abencerrajes, donde dicen que degollaron a unos cuantos soldados abencerrajes y aún están las manchas en el suelo, al lado de la fuente, una de las más impresionantes, por no decir la más, ese techo es… sin palabras.

La quinta es el patio de los Arrayanes, con la torre de Comares al fondo.

Lo malo del día: ¡¡¡el patio de los leones estaba en obras!!!

Me dieron mucha rabia esas obras, pero menos mal que aún pude hacer algunas fotos a sus 124 columnas. Y los leones de la fuente los vimos restaurados casi al empezar la visita, aunque no nos dejaron hacer fotos.

Y después de ver los Palacios Nazaríes, fuimos al Partal, la zona donde vivían los criados del palacio.

Y hasta aquí la visita. Me ha impresionado mucho la cantidad de fuentes y jardines que hay en la Alhambra, cuánto trabajo para llevar el agua de aquí para allá, cuánto sabía esta gente.

Y no se vale decir que estaba todo lleno de agua porque llovía y no por las fuentes ¬¬

La excursión de la semana: La Alhambra, Granada (Primera parte)

17 nov

Ya era hora ¿eh?

No se puede ir a Granada sin pasar por aquí (bueno sí, si ya has estado, otra explicación es imposible). Así que sacamos nuestras entradas anticipadas por sevicaixa, para quitarnos de encima colas , aunque al parecer no hizo falta, porque, aunque entramos nada mas averiguar donde estaba la entrada, no había demasiadas colas. ¿Por qué? Pues porque estaba cayendo el diluvio universal.

Bueno, en realidad en ese momento no, pero se había pasado la noche lloviendo y luego si que descargó, sí.

Así que he visto la Alhambra mojada. Igual que se mojó mi rodilla en ese momento en que me agaché para hacer la primera foto a una fuente. Ya no me agaché más.

Empezamos nuestra visita por los Jardines y el Palacio del Generalife:

 Aquí nos asaltó un arcoiris, pero la foto no salió bien :(

Me hace gracia porque el Generalife era el palacio de verano de los sultanes moros. ¡Pues está a 500 metros de los palacios que habitaban normalmente!

Después de esta primera toma de contacto, nos dirigimos a la Alhambra en sí, donde están el resto de edificios que la forman. Por el paseíto que nos marca la organización pasamos por las torres, el parador (que antes era el Convento de San Francisco), nos quedamos alucinando porque ¡hay casas! ¡la gente vive ahí dentro! ¡Hay una oficina de correos!

Este Palacio se construyó para Carlos V, pero no se tiene constancia de que haya estado viviendo aquí alguna vez. También tiene unos aposentos en los Palacios Nazaríes, donde estuvo en su viaje de bodas. El patio del Palacio es circular, que es algo que no se ve en muchos palacios, hay uno en las Islas Baleares (no recuerdo en cual) que también lo tiene así.

Dentro hay un museo de Bellas Artes y puedes alquilar las audioguías, que cuestan 6€, pero tienen que valer la pena porque los turistas ponían unas caras de estar flipando.

En la primera foto sale una mujer con el paraguas desecho casi, me hacía gracia que saliera en la foto, así que la hice (tengo otra sin ella, no os preocupéis) y en la tercera se puede ver la lluvia si la hacéis grande.

La Alcazaba es la zona más antigua de la ciudadela, en la primera foto tenemos la Puerta del Vino, por donde se entra a la Plaza de los Aljibes y de ahí entramos a la alcazaba. La segunda foto es la zona donde tenían la vivienda los soldados que vivían en la fortificación, a la izquierda hay un pasillo por donde puede pasear por la muralla. Luego se puede subir a la tercera foto, la torre de la Vela es donde están las banderas y la campana.

Desde toda esta zona hay unas vistas de la ciudad estupendas, tengo una con un cielo de tormenta que da hasta miedo. Y en la cuarta vemos una inscripción en el Jardín de los Adarves “Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”, una inscripción que vemos también por la ciudad.

Después de esto nos tuvimos que refugiar un rato en el Palacio de Carlos V porque estaba lloviendo una barbaridad, y a la una teníamos la entrada a los Palacios nazaríes, mientras llovía lo que no he visto llover en mi vida, qué mala suerte. Pero eso os lo enseñaré en el próximo post que esto se hace muy largo.

Por cierto, a la Alhambra subimos en mini autobús, cuesta 1.20€ y se coge delante de la Catedral (en la Avenida).

A comer: El reventaero, Granada

16 nov

Nuestra primera noche en Granada cenamos en este bar de quinto (o refresco) y tapa recomendado por otros viajeros. Hubo un momento de equivocación ya que nos dijeron que estaba cerca del Corte Inglés y efectivamente, está cerca del Corte Inglés, pero no el que está en el centro. Así que tuvimos que andar unos 15 minutos por la calle Recogidas hasta llegar al Camino de Ronda 101, donde se encuentra el bar.

Y menos mal que lo hicimos.

A 2€ por consumición te traían una tapa (más de 70 para elegir, creo recordar) tal que así:

Una locura de tapas, y además, ¡a partir de la segunda podías pedir postre incluido en los 2€!

Aún teníamos que haber pedido más cosas. Bueno, a parte de lo que veis en la foto, a la izquierda un pinchito con huevo pan y patatas y a la derecha la maravillosa bomba de patata rellena de carne (madre mía, esa patata lo buena que estaba por dios), con sus patatuelas y su postre, también pedimos patatas bravas, acompañadas de ensalada, que estaban un poco bastante picantes y algo más que ahora no me acuerdo qué era.

Llegamos un poco pronto (abren a las 20:00h) pero al rato se llenó aquello de gente que iba a ver el fútbol, y fue entonces cuando vi las “tapas con pan”, o sea, los bocatas que te ponían con la consumición. Eso en Valencia te cuesta 5€ (bueno, igual 3, según lo que sea). Es que escribo ahora el post  y me entran ganas de estar ahí otra vez comiendo tapas como si no hubiera mañana.

En fin, que si pasáis por Granada os lo recomiendo muy mucho, aunque tengáis que patear un poco, que tampoco es tanto.

Le pongo cuatro pimientos y medio solo por el pateo que me pegué después de estar todo el día caminando, que tampoco es culpa de la gente del bar, que si no, le ponía 5 y me quedaba mas ancha que larga.

Hoy visitamos: Granada

10 nov

Como todos deberíais saber ya a estas alturas de la vida, la semana pasada estuve de escapadilla en esta maravillosa ciudad andaluza. Y, como es normal en mí, vengo a restregároslo por la cara, os enseño algunas fotillos y os explico lo que vi:

Empezamos por la Catedral, que nos encontramos por casualidad, más o menos:

Los 3.50€ de la entradita todavía me duelen en el bolsillo, pero claro, como a ciudad que voy, entro en la Catedral de turno pues no podía faltar, y eso que por fuera me desencantó un poco, pero al entrar no podía dejar de alucinar con lo gigantesca (y blanca) que es.

Me gustaron sobre todo los nervios de las cúpulas, y los pilares gigantescos que las sostienen, claro. Como siempre en este tipo de templos, la “riqueza” del altar y de algunos retablos sobraba. Mira que no me gusta tanta ostentación y esa manera de pedir dinero por todo lo que hagas ahí dentro, pero cada hace con su iglesia lo que le da la gana, vamos.

Y, mientras daba la vuelta a la catedral por la calle de los Oficios fue donde me asaltaron las primeras gitanas. Yo intentando hacer fotos y las tías dándome el romero. Pero qué pesadas son. Al final me libré de ellas como pude, y creo que sin ningún maldeojo. Aunque no veas la cara que pusimos por la noche cuando fuimos a parar a esa calle y vimos el lateral de la Catedral, lo bonito que es y que no nos dejaron ni verlo, que fuerte.

También de casualidad acabamos en la Calle Calderería Nueva:

Lo que viene siendo la entrada al Albaycin y que si yo no me hubiera ido por la calle que no era habríamos llegado sin mayores problemas hasta el mirador de San Nicolás. Aún así llegamos bien hasta arriba y al volver nos hicimos un té en la Tetería Nazarí.

¿Veis como llegamos?

El mirador de San Niccolás es…. ¡un mirador! ¿A que no os lo imaginabáis? Pues es una plazoleta con una Iglesia (en obras) al fondo, otra plaza al lado con algunos bares, un tenderete de refrescos y meriendas y la biblioteca del Albaycin. (Y un centro de salud, que digo yo que como esté enferma y tenga que ir hasta ahí al médico me muero por el camino, pero supongo que los lugareños estarán acostumbrados a las cuestas y las piedras del suelo)

Como decía, al bajar nos hicimos un té en la Tetería Nazarí:

 Tengo que decir que ni me había hecho nunca un té (otra clase de infusiones sí) ni sé si me timaron o no. Pero el té estaba buenísimo, eso sí.

Como os decía, está al final de la Calle Calderería Nueva enfrente de otra tetería con menos estilo, porque a decoración y a ambientación no les gana nadie.

Los tés costaban 2.80€, con leche 2.60. Había bastante variedad y no sabía qué pedir, así que pedí uno marroquí, creo recordar. Té verde y hierbabuena si se me está yendo la cabeza ahora mismo. El otro era sorpresa, creo que de algo de melocotón, y a cada sorbo que bebía estaba más bueno.

Los que estaban delante de nosotros habían pedido varios, porque pensaban que les iban a sacar una taza en vez de una tetera entera y la tía no paraba de preguntarle al camarero y de apuntar lo que le decía en una libreta. (Yo la saqué luego.)

Lo de fumar costaba 9€ y no recuerdo ahora mismo si tenían también cosas de comer.

La verdad es que tengo poquísimas fotos de la ciudad, la mayor parte son de la Alhambra, pero que conste que callejeamos mucho y vimos muchas cosas.

Lo que me gustó mucho fue la Alcaicería, al lado de la Catedral. Son unas callejuelas muy estrechas que ahora están llenas de tiendas de recuerdos y en su día era un mercado donde se vendía toda clase de artesanía y sedas.

Aquí fue donde me compré la típica pulsera con la mano de Fátima, (o de Miriam, o Hamsa, o como queráis llamarla), por si las gitanas me echaban el mal de ojo (que va, me la compré porque me gustaba, yo no creo en esas cosas) y el imán de rigor esta vez de la Alhambra en formato azulejo, que queda más bonito que un dibujo cutre de un edificio o una chancla con abrelatas y el nombre de la ciudad escrito a rotulador.

Pero lo que más me sorprendió fueron las calles y los edificios que hay, todo tan árabe y tan igual, he leído la wikipedia pero sigue sin quedarme claro si lo reconstruyeron todo igual y las casas son funcionales o no.

En fin, lo voy dejando aquí, la próxima excursión va a ser ¡la Alhambra!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 217 seguidores

%d personas les gusta esto: