Casi se me pasa hablaros de la magnífica experiencia que tuve repitiendo esta entrevista para teleoperadora que hice hace un año y pico, y en la que, atención, no me cogieron. Oh, vaya, acabo de fastidiaros el final.
Pues hace una semana más o menos fui la misma entrevista, para el mismo puesto. Me parece un poco raro que cada año hagan la misma entrevista para el mismo número de personas y para el mismo puesto, pero en fin, será por eso de aprovecharse de las subvenciones de la Seguridad Social haciendo cursos para luego meter a un par de personas a trabajar.
Como ya sabía a lo que iba y que no me iban a coger, tampoco tenía grandes esperanzas, pero claro nunca se sabe. Hasta que llegas y hacen sentarse a otras 10 personas en la misma sala y la mayoría han trabajado anteriormente para la empresa. (Y ninguno es sudamericano, así que ahí tiene que haber gato encerrado, claramente.) (esto es una bromilla, que nadie se me enfade)
Recuerdo perfectamente aquel día de febrero en que hacía un frío increíble para estas latitudes y nos hicieron esperar fuera, en la calle. Esta vez también, pero con calores mortales. Por lo menos había sombrita. Y miles de trabajadores. Hasta que llega una mujer de mediana edad y empieza a darme la paliza. Que por qué no llevaba yo también la tarjeta que te daban en la entrada como que estabas allí de visita. Pues porque he entrado antes y me han dicho que volviera a entrar dentro de media hora. Ah, vale. Y que si tienes algo mejor. Que si has traído el CV, porque a mí se me ha olvidado porque me han llamado de improviso y he venido tal cual. Y en taxi, porque no me quería perder y llegar tarde. Ay dios, que no sé donde está mi móvil, voy a ver si en la cafetería, si llego tarde diles que he ido a por el móvil.
A todo esto, había un hombre a mi lado que enseguida vio como la tía esta no iba a parar de hacer comentarios en toda la espera y se separó de mí raudo y veloz, hasta ponerse fuera del contacto visual de la tía. Que, por cierto, volvió ante de que nos llamaran a la entrevista y luego le contó la historia a la entrevistadora.
Como la otra vez, la sala llena de informáticos, psicólogas, gente mayor con amplia experiencia en multinacionales, abogados, etc. Pero, como he dicho, de todos estos, el 70% había pasado por la empresa en algún momento de su vida.
La entrevistadora era más asquerosa que un plato de boquerones con nocilla. No sonrió ni una sola vez y si podía dejarte en ridículo lo hacía. Que se lo digan a un señor mayor que le dijo que no sabía nada de informática y ella le preguntó con mala leche “pero vamos a ver, ¿Como no vas a saber nada de informática? ¿Y como has hecho el currículum que me has dado?” y el hombre “bueno, es que ya lo tenía hecho”. Y después “¿Qué te puede aportar a ti el puesto de trabajo” le contesta el hombre: “dinero”. Simple y claramente. La tía se puso a apuntar como loca.
La tía ya le había cogido manía al pobre hombre, que luego le preguntó:
- Entonces, si no sabéis cuál va a ser el volumen de trabajo y las horas puntas, es que es un servicio nuevo, ¿no?
- No, es un servicio que ya existe. Si es atención al cliente. ¿Como no va a existir?
- Como dices que no lo sabéis…
- ¿Cómo no vamos a saberlo?
Y un par de chungos (ahí había uno en especial que era un topo casi seguro, venga ya) le saltaron al cuello también al hombre por preguntarle esas cosas a la pobre entrevistadora.
Para variar, el sueldo (ahora en bruto) ya había bajado unos dos cientos euros de lo que habían dicho (en neto) por teléfono. Cosa normal últimamente, te captan y luego te machacan cuando ya no puedes decir que no te interesa. Luego, para poder optar al trabajo, tienes que pasar un curso de 8 horas, luego, si pasas ese, diez días de otro curso, todo esto sin remunerar, sin alta en la SS y ni siquiera te pagan el transporte (que, para mí, sería lo mínimo. Por lo menos no perder dinero haciendo un curso inútil para que luego no me den el trabajo) y después de eso, haces un examen, si la nota es alta, entras contrato por obra, si no, sustituciones, si te han elegido para hacer bulto en el curso y que pareciera una cosa seria, adiós muy buenas. Ya nos veremos por ahí.
Obviamente no me cogieron. No sé por qué me volví a apuntar en la oferta, tendría esperanzas de que hubieran cambiado de forma de trabajar y que por lo menos pagaran el transporte de los cursos, aunque estaba claro que yo era una de esas personas que llaman para hacer bulto en la entrevista. Que está visto que aunque ponga 20 vacantes luego son 2.
No sé qué prefiero, las entrevistas déjà vu o las entrevistas para trabajar de timador.