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Donde dormir: Casa rural La Belluga, Segorbe

4 jun

En nuestra visita a Segorbe nos alojamos en una casa rural (mejor dicho, apartamentos rurales) en pleno casco viejo del pueblo.

Forma parte del museo del aceite y es una zona muy tranquila y con todo cerca. Yo estuve en el apartamento para dos personas, todo bastante apañado, aunque si te dejas las ventanas abiertas te ataca una legión de moscas, y además las iglesias de alrededor son muy pesadas y se pasan la noche (y el día) dando la hora y los cuartos. Por  lo demás, si  el Barça no ha ganado ningún título el vecindario es bastante tranquilo. Y el señor Templao que lleva el museo del aceite y al que te encuentras cada dos por tres es muy simpático y templao.

Abajo está el museo del aceite, que puedes entrar gratis si estás alojado en la casa rural. Si no, la entrada normal cuesta dos euros. Está bastante bien pensado y hay cosas curiosas, pero tampoco es que sea muy extenso. Al final hay una tienda de cosas “gourmet”, mermeladas, aceites, paté, embutido,  productos de belleza muchas cosas de fabricación propia y artesanía de la región.

 Como veis, hay de todo: lavadora, nevera (eso no lo veis pero os lo digo yo), todo tipo de menaje, tendedero, una tele bastante apañada aunque con pocos herzios (xD), ¡y tienen hasta wifi! Así que pude ver Eurovisión como si estuviera en casa, tuiteando que es lo molón y viéndolo en una tele grande y no en esas de 20 pulgadas que tienen en algunos sitios.

Lo mal es que el sofá no era muy cómodo, parecía un sofá cama y el culo se empezaba a quejar a los 20 minutos de estar ahí.

Y además, al entrar te dejan esto:

¡El desayuno!

Es todo marca hacendado y mi vecina la que grita en el patio que ella nunca compra marcas blancas seguro que lo tiraría a la basura y lo quemaría en cuanto lo viera, pero está muy bien pensado. Todo en sus paquetitos para que no se ponga duro durante la estancia. Y en buena cantidad, porque ni siquiera nos lo acabamos todo. Los cruasanes sí, que estaban rellenos de chocolate y muy muy buenos.

Tiendas no hay muchas cerca, así que hay que ir a la parte nueva del pueblo (que tampoco es que esté muy lejos) al supermercado. Sí que hay un horno en una de las calles de arriba de los apartamentos y algunos bares cerca. Y si no, que le pregunten al señor Templao, que lo sabe todo.

Para aparcar sí que es un poco más difícil, hay algunas plazas cerca con aparcamiento pero suelen estar llenas, en la que hay calle arriba si que se puede encontrar un sitio.

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Dónde dormir en Granada: AH Granada Palace

9 nov

Vamos a empezar los posts sobre Granada casi casi por el final, pero es que hay tantas cosas que contar sobre la ciudad (y sobre la Alhambra) que esto es lo más fácil que se me ha ocurrido para comenzar.

Este hotel lo vimos en Groupalia cuando estábamos decidiendo donde escaparnos un par de días y nos convenció. Aunque las críticas del tripadvisor no fueran muy buenas.

Vamos, es que directamente yo flipo. La última crítica (si no es la mía) es increíble. Súper decepcionados diciendo que el hotel parecía sin acabar y que el jacuzzi era una bañera de chorros y que había visto barreños más grandes. Pues nada, allá él y los demás. Deben estar súper acostumbrados en su casa a tener jacuzzis en el baño del tamaño de 20 personas, a que se lo den todo hecho y debe ser una casa con acabados perfectos, sin una mancha en la pared ni un cajón que no se cierra bien, vamos. Porque yo fallos pocos, pocos.

Y si no, juzgad por vosotros mismos:

Era una junior suite grandísima. ¡Con dos camas de matrimonio! Aunque, como en todos los hoteles, las almohadas sean lo peor, eso no falla. Y tenía hasta su balconcito (donde se me choparon cosa mala las zapatillas. No sé como, porque el resto estaba seco). La habitación daba a la piscina. El hotel súper silencioso (menos cuando llovía, que fue todo el rato, vamos.)

Su sofá, sus sillones, una mesa, una silla, armario, en la entrada había un escritorio, una silla y otra especie de mesa más bajita que nos vino muy bien para dejar las bolsas de las cámaras cuando no estaban haciendo fotos.  ¿Veis el cristal que hay detrás de los sillones rojos de la primera foto? Pues ahí empezaba el baño.

Y el baño, lo más grande que he visto en mi vida:

A la izquierda la pila y el espejo, a la derecha la bañera de hidromasaje (de dos personas), la ducha (lo más amplio donde me he duchado en mi vida) y el retrete separado del resto del baño con una pared.

Yo creo que los acabados están bien ¿no?

También había alguna crítica donde pidieron un cambio de hotel porque la taza del baño no tenía el precinto de limpieza puesto. Pues ya ves tú. En la mayor parte de hoteles donde he estado no había. Vamos que creo recordarla solo en uno. Y no he cogido ni infecciones ni visto ningún resto de suciedad. Vamos, que no me he muerto.

Y ahora viene lo mejor: Los desayunos. Pedazo de buffet con todo lo que no imaginarías desayunar en tu vida:

Los huevos revueltos lo mejor de todo.

Huevos fritos, revueltos, salchichas, fiambre, (¡No había jamón serrano!),  huevos escaldados,pan tostado y sin tostar (bueno, te lo tostabas tú, para qué mentir), lomo (de ese cutre vuelta y vuelta, ya sabéis). ¡Se podía hasta desayunar vino!

Frutas, zanahorias, pepinos,aceites varios, mermeladas, repostería, tartas, pastas de té, churros, leche, chocolate, café, zumos, y………… ¡tortitas!!! ¡¡con chocolate caliente o mermelada!!!! Las ganas que tenía yo de probar eso.

La verdad es que el hotel está en un pueblo y no en Granada capital, pero casi creo que es lo mejor, porque sabiendo el problema de aparcamiento que hay en la ciudad, dejar el coche en el párking del hotel y coger el autobús casi en la puerta que te deja prácticamente en el centro fue una muy buena idea. (Para en uno de los puentes del Río Genil, que da directamente a Carrera de la Virgen, la calle del Corte Inglés, según la recepcionista)

El autobús cuesta 1.30€, se pueden comprar bonos, pero para estar dos días ahí casi que no valía la pena. Hay dos líneas que pasan cerca del hotel (181 y 183) y paran cada media hora más o menos. Es verdad que los últimos viajes de vuelta no dan para quedarse de fiesta en Granada, pero sí para cenar y volver tranquilos. Y si no, siempre hay taxis, que el pueblo está a 10 minutos.

El hotel también tiene spa, aunque en la lista de precios que había en la habitación solo salían tratamientos y masajes, nada de circuitos. Creo que está en un edificio a parte aunque se puede entrar desde el hotel.

La zona donde está el hotel es bastante tranquila, tiene un Mercadona prácticamente al lado.

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