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A comer: Restaurante hindú Punjabi

3 may

El otro día viendo Smash me entraron ganas de ir a un restaurante hindú. Sí, no había ido nunca a ninguno y ya iba siendo hora. Así que me puse a buscar restaurantes indios en Valencia, encontrando muy poquitos y un poco carillos. Entonces me acordé de haber visto un anuncio en el metro, busqué la dirección y para allá que nos plantamos.

El restaurante hindú Punjabi está en la calle Poeta Llorente de Paiporta, delante del Museu de la Rajola, que por cierto, no había visto nunca y me quedé con ganas de entrar. Seguramente si este restaurante estuviera en Valencia capital sería lo máximo en comida india, pero como no, pues no está muy concurrido, eso sí, el trato excepcional y la comida riquísima.

Se puede pedir a la carta (súper extensa) o uno de los menús que tienen todos los días. Los menús son muy asequibles y pueden ser para una o dos personas. Nosotros pedimos el número 5, la camarera lo recomendó y como no teníamos ni idea pues decidimos que sería una buena recomendación:

Antes de empezar nos trajeron el pan tradicional con lentejas  (Popadom) y unas salsas para mojar (al fondo), una de mango, otra de yogur y una roja picante. La de mango tenía un sabor muy especial al mezclarse con el del pan.

El primer plato eran 4 verduras pakora y 2 tikkis. Las verduras pakora son verduras rebozadas y el tikki es puré de patata con garbanzos y rebozado también. Me gustaron mucho las dos cosas, y eso que la verdura y yo no nos llevamos muy bien. El tikki estaba claro que me iba a gustar porque soy una enamorada de la patata en todas sus formas y sabores. La patata siempre es una apuesta segura.

De segundo plato nos trajeron Pollo Masala (que es el rojo de la derecha) y Pollo Jalfrezi (el del centro). El menú también incluía Nan de queso (que es pan con queso) y una unidad de arroz basmati.

El otro día comí un plato precocinado de tikka massala y no veáis que sabor más asqueroso y qué pollo más correoso. Por eso tenía curiosidad de probar el masala de verdad. Nada que ver. Una salsa de tomate súper suave y nada costosa de comer (no picaba). La salsa masala lleva garam masala (una mezcla de especias), tomates y cilantro fresco, ahora que lo leo en el menú. La verdad es que el cilantro es una especia que no me gusta mucho, pero prácticamente ni se notaba.

El pollo Jalfrezi lleva cebollas frescas, pimentón, especias y hierbas, tenía un sabor un poco más pesado y cansino pero aún así riquísimo.

Lo que sí que tengo que comentar es mi enamoramiento con el nan de queso. La próxima vez que vaya este pan no se me escapa.

De postre el menú incluía helado de mango. Esto es lo único que me decepcionó un poco porque la ración era muy pequeña y además solo sacaron uno para compartir. Pero era un menú degustación así que…

Me encantó la forma tan curiosa de servir los platos calientes, con una velita debajo para que no se enfriaran.

Nuestro menú no incluía la bebida, así que el precio final fueron 20€ del menú más 2.50€ de la botella de agua.

 A veces parezco un poco pelota con los restaurantes pero creo que se merecen los cinco pimientos. El local estaba muy limpio y aseado, el servicio perfecto, atentos a si nos gustaba la comida o si queríamos algo, el precio de los menús muy bueno (los platos sueltos van de 7 a 10 euros), y la comida riquísima. Si el resto de la carta estaba igual de bueno que lo que yo tomé, bien que se merece los cinco pimientos. Por cierto, también tienen servicio a domicilio. Si queréis cotillear, esta es la web: Punjabi.es

Se puede encontrar fácil aparcamiento, no tardan nada en servir y ¡encima tienen el detalle de darte un caramelo de menta con la cuenta!  Definitivamente voy a volver, a probar el resto de menús, claro.

A comer: Restaurante La Estrella, Huétor Vega, Granada

21 nov

Para la cena del último día (suena muy religioso esto, pero no, no preocuparse) no nos fuimos muy lejos del hotel, de hecho, el mismo recepcionista nos recomendó este restaurante que está en el pueblo de al lado, incluso se puede ir andando, que son unos 15 minutos más o menos para llegar, además en esta misma calle (Paseo de la Estrella) hay un montón más de bares y restaurantes, así que se puede elegir.

Cenamos bien, aunque no pedimos demasiadas cosas, una media ración de calamares, un plato alpujarreño y unos croquetones caseros.

Nos hicimos un pequeño lío con lo de la ración la media ración y otra cosa, así que al final pedimos media ración de calamares, (no recuerdo el precio) que al fin y al cabo es como una tapa en mi pueblo, vamos. Por cierto, estaban buenísimos. Eso sí.

Después de eso un Plato Alpujarreño para compartir, (11€ sin iva) lo veis en la foto: Longanizas, chorizo blanco, patatas (a lo rico, porque a lo pobre no tenían ganas de hacerlas, literalmente), lomo, morcilla y un huevo frito.

Y dos croquetones caseros (2 € sin iva cada uno) que fueron lo mejor de la cena, decir que estaban buenísimos es poco. Y eran gigantes, no sé si se aprecia en la foto. Llevaban un poco de ensalada de acompañamiento pero tenía demasiado vinagre.

Lo que no me gustó del sitio (que comer comimos bien  y tampoco nos salió muy caro) es que los precios de la carta fueran sin iva y que te cobraran el pan sin consultarlo. 1.40€ por un par de trozos de pan que nos ponen en la mesa sin preguntar si queremos pan. Que yo no sé ahí, pero en mi pueblo, si el pan va a parte se pregunta y si es gratis se deja en la mesa.

El restaurante está en el Paseo de la Estrella de Huétor Vega (Granada), esta es la web. Se come bien y se aparca fácilmente, pero esos pequeños detalles que he comentado antes me dejan un mal regusto.

Y hasta aquí los posts sobre Granada. Espero que os hayan gustado y si vais algún día  a esta preciosa ciudad os sirvan para algo.

Sugerencias / reclamaciones: therwis.mail@gmail.com

A comer: El reventaero, Granada

16 nov

Nuestra primera noche en Granada cenamos en este bar de quinto (o refresco) y tapa recomendado por otros viajeros. Hubo un momento de equivocación ya que nos dijeron que estaba cerca del Corte Inglés y efectivamente, está cerca del Corte Inglés, pero no el que está en el centro. Así que tuvimos que andar unos 15 minutos por la calle Recogidas hasta llegar al Camino de Ronda 101, donde se encuentra el bar.

Y menos mal que lo hicimos.

A 2€ por consumición te traían una tapa (más de 70 para elegir, creo recordar) tal que así:

Una locura de tapas, y además, ¡a partir de la segunda podías pedir postre incluido en los 2€!

Aún teníamos que haber pedido más cosas. Bueno, a parte de lo que veis en la foto, a la izquierda un pinchito con huevo pan y patatas y a la derecha la maravillosa bomba de patata rellena de carne (madre mía, esa patata lo buena que estaba por dios), con sus patatuelas y su postre, también pedimos patatas bravas, acompañadas de ensalada, que estaban un poco bastante picantes y algo más que ahora no me acuerdo qué era.

Llegamos un poco pronto (abren a las 20:00h) pero al rato se llenó aquello de gente que iba a ver el fútbol, y fue entonces cuando vi las “tapas con pan”, o sea, los bocatas que te ponían con la consumición. Eso en Valencia te cuesta 5€ (bueno, igual 3, según lo que sea). Es que escribo ahora el post  y me entran ganas de estar ahí otra vez comiendo tapas como si no hubiera mañana.

En fin, que si pasáis por Granada os lo recomiendo muy mucho, aunque tengáis que patear un poco, que tampoco es tanto.

Le pongo cuatro pimientos y medio solo por el pateo que me pegué después de estar todo el día caminando, que tampoco es culpa de la gente del bar, que si no, le ponía 5 y me quedaba mas ancha que larga.

A comer: Casa Cristóbal, Granada

12 nov

El día que fuimos a la Alhambra bajamos andando y como había hambre nos paramos en este bar- restaurante en la Calle Molinos. (La entrada principal está en Campo del Príncipe 19)

El menú del día eran 8.50€ por dos platos, bebida y postre (y pan). De fondo flamenco y decoración típica andaluza, aunque sin pasarse.

Teníamos para elegir tres tipos de sopa y ensalada para el primero y paella o migas para el segundo. Llegamos a comer a las tres y pico así que supongo que se habría acabado lo que ponía en la pizarra (callos, bistec con patatas y no me acuerdo qué más.)

Esta fue mi comida del día:

Bueno, de picadillo ya quedaba poco (pollo y huevo duro), porque se me pasó hacerle la foto al principio. Estaba buena la sopa aunque algo salada. Cuando me la estaba bebiendo me parecía que estaba tragando agua de mar. Pero no dejamos ni gota, eso sí, que bien venía algo calentito después del día que habíamos tenido.

De segundo pedí migas, tenía buen recuerdo de ellas cuando estuve en Teruel, obviamente no eran el mismo tipo de migas, pero tenía curiosidad. Me gustaron más las otras, estas estaban un poco secas, pero el chorizo riquísimo (la morcilla no me gusta.) Y sí, también había empezado a comer cuando le hice la foto.

De postre solo quedaba fruta para los menús, aunque había otras cosas que oí nombrar. Las uvas muy buenas, por cierto.

Sobre el baño, digno de “para entrar a mear”, no porque estuviera asqueroso, si no por el espacio que había. Una minipila, un par de armaritos (uno de ellos probó mi exquisita cabeza) y un baño que estaba encastrado en un armario donde si eres un poco ancho no cabes. Y unisex. Pero muy limpio y apañado, eso sí.

Parece que esté escribiendo una mala reseña, pero no. Después del diluvio universal cualquier cosa te sienta bien, así que ahí van mis tres pimientos para Casa Cristóbal:

A comer: Restaurante Claravía (Novotel Palacio de Congresos) Valencia

27 ago

Le estamos cogiendo el gusto a esto de comer ¿eh?

Pero creo que tengo que comprarme una cámara compacta o robársela a alguien porque mi movil no vale para estas cosas, ruego me disculpéis, pero os va a entrar el hambre igual.

Nos ocupa el restaurante de un hotel, para ser exactos el Novotel Palacio de Congresos, de 4 estrellas situado junto a la parada de metro Beniferri, de la línea 1.

He podido disfrutar de este restaurante en un par de ocasiones y nunca, nunca, nunca, nunca he tomado algo que estuviera malo. Y los postres son sencillamente deliciosos. Yo solo voy por sus Coulant de chocolate. 

No es cocina de autor, (tranquilos seres tradicionales en cuanto a comida), pero esa presentación impecable  y el trato del personal le da un toque especial a cualquier cosa que pongan sobre la mesa.

Y…. aquí va la comida:

De primero Pasta con jamón y salsa de roquefort:

Es verdad que la salsa de Roquefort hacía que la pasta estuviera un poco demasiado fuerte, pero el jamón (que también tenía bastante sabor) le daba un toque especial y la pasta estaba en su punto. Buenísimo.

De segundo, chuletas:

Exquisitas. Con tomates cherry y pimientos de padrón, que parecían estar horneados.

Y de postre… atención al nombre de la tarta… Tarta de muerte por chocolate!!!! (Y va enserio que se llamaba así)

Vuelvo a pedir disculpas por el súper enfoque de la cámara de mi móvil, pero os lo podéis imaginar. Tres capas de brownie con chocolate con nata en medio y unas “chapitas” de chocolate en el borde y arriba. Sí que fue una muerte sí, pero de esas que valen la pena!

Mi postre no dejaba de ser la versión tarta de ese postre fascinante que es un Coulant de chocolate, una especie de muffin con chocolate cremoso (y calentito) por dentro y una bola de helado:

Si es que lo veo y me entran ganas de comerme 5. Bueno no, que no hay que ser tan goloso.

En cuanto a precios, teniendo en cuenta que es el restaurante de un hotel de 4 estrellas, no está mal, el menú diario (con cuatro elecciones por plato, postre y agua) son 16€. Los platos sueltos rondaban los 12-15 €. Bastante asequible visto lo que pueden costar algunos menús en sitios “pijos”. Y las raciones generosillas, que no te quedas con hambre, vamos.

En cuanto al entorno, es una zona con algunos hoteles, alguna tienda de macroinformática (donde he trabajado, si es que ya no me quedan más!), en general una zona de oficinas y casi todos los restaurantes /  cafeterías (quitando el Burguer king) son de clase media -alta.  Justo al lado en construcción parada está el Nuevo Mestalla. No es una zona muy turística a no ser que tu turismo sea de congresos, pero, como digo, el metro queda al lado y en 10 minutos estás en el centro de la ciudad.

Donde dormir en Benasque: Hostal Parque Natural

21 ago

Eso de “donde dormir” es un poco demasiado decir, ya que yo solo he dormido en un sitio (las siestecitas en el coche en marcha no cuentan) y es lo que vengo a recomendaros.

Que no os tire para atrás lo de “hostal”, que parece que sea el peor antro del mundo, pero en este caso no. Un sitio bien cómodo e interesante. Se encuentra a unos 3 km de Benasque, sobre la loma de una montaña, el caminito para acceder a él es un poco estrecho y con curvas pero vale la pena. Una casa montañesa, tan típica de la zona, te espera arriba, con su párking y sus mil y un detalles decorativos.

También nos espera Orix, la mascota del lugar:

 [foto: http://www.hostalparquenatural.com/mascotas/]

Y es que es un hostal donde admiten animales. Pero no os preocupéis por el de la foto, es un perrito tranquilo que probablemente ni siquiera te haga caso.

El Hostal no tiene muchas habitaciones, así que es un lugar tranquilo, además, es un hostal familiar donde te tratan como si fueras de casa.

La habitación donde me hospedé era cuádruple y estaba en el segundo piso, era una estancia abuhardillada y las ventanas estaban en el techo de madera. La pena de esto es que no puedes ver el maravilloso paisaje que acompaña al lugar.

Era una habitación cuádruple separada en dos espacios y con dos baños muy apañados y limpios. Aunque a las paredes les faltaba una mano de pintura y las televisiones no acababan de funcionar bien.

[foto: http://www.hostalparquenatural.com/habitaciones/]

 Tenemos wifi en las zonas comunes, así que toca bajar con el portátil al salón de estar, donde hay una tele que sí funciona y unos cómodos sofás, aunque cuidado con los enchufes, yo solo encontré uno, menos mal que estaba al lado de un sillón.

Esta es la maravillosa vista que nos ofrece el hotel durante el desayuno. En forma de Buffet, pero no os esperéis una variedad excepcional porque esto no es un hotel de cinco estrellas. Aún así, no nos falta la leche, los cereales, el café, zumos, bollería, galletas, pan tostado y fiambre.  No creo que os quedéis con hambre.

Respecto al restaurante (que se paga aparte) solo puedo decir maravillas, a pesar de que solo cené allí una vez.

Este fue mi menú: Spaguetti con verduritas, longaniza del valle y tarta de queso (aunque en la foto parezca un cerebro o algo). A cada plato mejor y raciones grandes. No os vayáis de la zona sin probar las longanizas, exquisitas.

Conclusión: TOTALMENTE RECOMENDABLE.

Aquí os dejo las opiniones que han ido dejando en Tripadvisor. Ni caso al tío ese que dice que su madre no pudo entrar porque casi le da algo de lo pequeña que era la habitación.

Y si queréis saber qué excursiones podéis hacer en los alrededores, aquí tenéis información:

Benasque (pueblo)

Gorgas de Alba

Aínsa (pueblo)

Por supuesto, hay muchas más, no olvidéis pasaros por la oficina de información turística en Benasque para que os hinchen a folletos.

A comer: Wok Albufera

19 ago

No sé si me atrevo a meterme con los chinos, sobretodo viviendo en china town, pero como ya le he cogido el gusto a esto de “criticar” restaurantes, me arriesgaré.

 Este wok está en el centro comercial mn4 en Alfafar, Valencia, aunque un poquito  apartado de lo que es el centro comercial. (Por donde están las tiendas de muebles y decoración) Es un sitio pequeñito pero mola porque tiene las bebidas gratis. Así que el menú noche fin de semana son 11.95 y, si no recuerdo mal, el de mediodía entre semana son 8€.

 Para la cantidad de woks y otros restaurantes que hay por la zona, éste no me ha gustado mucho. Había poca variedad (ahora que estamos acostumbrados a tener cincuenta mil tipos de marisco y carne para que nos la asen al momento), sobretodo en postres (helados, yogures, flanes y fruta).

En cuanto a la comida, el pollo con almendras parecía chicle, y lo demás estaba bastante frío, menos el agua, que estaba al natural. Eso sí, a mi lado había una pareja que estaba comiéndose las gambas de su vida. Tres veces se levantaron a por más y volvían con platos llenos. Si os digo que ya estaban ahí cuando llegué y cuando me fui aún estaban dando buena cuenta de sus gambas… Debían estar buenas, por lo visto.

Eso sí, los platos y los vasos chinos completamente, con sus dibujos, sus letras…

Pero es que claro, después de haber ido al wok donde hay una fondue de chocolate para poner chuches…. ( Y paella, y fideuá…) ¡Y aquí no había ni nata montada para el flan!

Por cierto, qué controladitos nos llevan los chinos, ves a una de las camareras con la que no te has cruzado en todo el rato y sabe perfectamente cual es tu mesa. Aunque no hace falta que la digas cuando llegas a la barra, porque allí lo saben también. Nosotros no seríamos capaces de hacer lo mismo en China, ¿eh? Si todos nos parecen iguales. ¡Y encima seguro que nosotros a ellos también les parecemos iguales!

Y no es por nada, pero hoy me encuentro fatal, ¿me habrá sentado mal la comida con 12 horas de retraso?

A comer: La parrilla, Ainsa.

11 ago

Llegados al momento en que ya hemos visto el casco antiguo y subido a la torre de la Iglesia, nos entra hambruna ¿a que sí? Pues, visto que los precios de los restaurantes en la parte vieja nos desplazamos hasta uno de los bares de menú que hay nada más bajar la escalinata, en este caso, uno llamado La parrilla.

Para que os vayáis haciendo a la idea, esta es la foto tan bonita que tienen en una de las webs de quejas / críticas que pululan por ahí:

 ¿Bonita, eh? Yo casi que sin comentarios. Solo por esta foto yo iría al restaurante. Se le ve así de calidad y tal.

En fin, os dejo con los comentarios que escribí nada más salir de ahí:

No, si en este viaje no voy a comer bien en ningún sitio. Fuimos a ver este pueblo que es maravilloso, aunque el casco histórico tiene cuatro calles (en serio), elegimos para comer un restaurante medio terraza que estaba fuera del casco histórico y cerca del coche.

 La camarera parecía tontica, pedimos un ternasco y nos dijo que cuidado, que era al horno, no a la brasa. Que bien por avisarlo y tal, pero lo decía en plan “sois tontos, que eso es al horno y es lo peor!!!” y luego, como solo una persona pidió el menú y el resto platos combinados y carnes nos empieza la tía “claro, a ella le entra el agua, el vino, el pan, el postre y el café pero a vosotros no” y cara de “os jodéis”. Como si hubiéramos cometido el peor error de nuestras vidas. Pues de la bebida del menú bebimos todos. Y el flan de chocolate del postre no tenía nada que ver con el de Venta Gaeta, pero se podía comer.

 En cuanto a la carne, la verdad es que estaba buena. Parecía que el señor brasero era en plan “estoy en mi casa con una brasa haciendo carne” porque de higiene poca, se le veía al tío sin gorro, sin bata ni nada, pero en fin.

 Mi carne llevaba guarnición de patatas y champiñones (me estoy aficionando a estos malditos hongos), los champiñones estaban taaaaaan salados que eran casi incomibles, las patatas creo que no llevaban, para contrarrestrar y eso.

 Moscas mil. Como en todos lados, no sé que les pasa aquí a las moscas, que marean allá donde vas.

 Los restaurantes del centro histórico son hiper caros (para turistas), es un pueblo pequeño y no cuesta nada bajar la cuesta y comer en el pueblo habitado, los menús son más baratos.

Recuerdo que comí chuletas de cordero, eran 2, ni más ni menos, y lo ponía en el menú. Y punto. Llevaban cuatro patata y costaba 13€. Sí, estaba bueno. Pero ya podrían poner unas poquitas más, menos mal que había pan (del menú de la persona que pidió menú). Y que conste que no pedí menú porque no me gustaba nada de lo que había. Que si colas de calamar en salsa, que si canelones de marisco, que si potaje, nada apetecible, vamos.

Sí, ya lo sé, tengo que empezar a hacer fotos de los platos , tengo pendiente el post del hotel, con fotos de la comida de su restaurante. Ya veréis.

A comer: Hot chili grill, Benasque

26 jul

Os traigo el primer sitio para comer en Benasque. Y, justamente, no es comida tradicional del Valle. Pues es una pena, porque materia prima tienen suficiente, pero de esos ya habrá, no os preocupeis.

El Hot Chilli Grill está en la Avenida de Francia, la calle que cruza todo el pueblo y va hacia Cerler y hacia Huesca por la otra parte.

La decoración me enamoró, todo lleno de pequeños detalles, fotos muy vintage de Estados Unidos y hasta un camión de los años 30 (lo menos) de Coca Cola parado en la puerta. Como el Fosters Hollywood pero más guay.

La comida, pues os lo podéis imaginar, típicamente americana, burritos, sandwiches, hamburguesas…. Por lo menos tenían como entrantes patatas bravas (español donde lo haya) y, por ejemplo, longaniza de Graus, (Oh, algo de la zona, eso está bien).

Conversación con la camarera:

- ¿Qué es esto de la longaniza de Graus?

- Pues longaniza…… de Graus.

(¿Todo claro, no?) (Aclaración: Graus es un pueblo de la comarca.)

En cuanto a mi crítica, pues puf, no me gustó mucho, la verdad, me pedí un burrito, que no lo había probado en la vida, el más completito, con su pollo supuestamente crujiente y cebolla y salsa. Pues le faltaba la sal, el crujiente del pollo, y la misma cebolla. Menos mal que la salsa iba a parte y le podía poner un poco de sabor de vez en cuando. Comida apta para hipertensos, ni sal ni salero.

En cuanto a precios, los platos principales rondaban los 7/8€, (estamos hablando de hamburguesas y sándwiches)  los entrantes (o tapas, que somos españoles) valían 5€ los más baratos y la bebida, cuidadín, una coca cola 2€, una botella de 2l de agua 2.50. Menudo clavazo en mi economía.

Y el trato, no sé si sería el día o qué, pero me pareció como me tiraban los platos en la mesa en plan “que asco, cenando a las nueve de la tarde, ya veréis el clavazo que os voy a meter en la bebida”.

No hay fotos (es una pena porque la decoración realmente estaba chula y tenía muchos detalles) porque pensé que igual me echaban del bar si sacaba la cámara. Aunque igual si me hubieran echado del bar no me hubieran hecho pagar…

Esta foto la he sacado de Foursquare, que conste. (Donde la gente coincide conmigo con que la comida no es gran cosa)

La parte buena: tiene wifi gratis. Algo es algo.

A comer: Restaurante Venta de Gaeta

14 jul

Añadiendo nueva categoría al blog porque criticar mola mucho. Pero aconsejar más, aunque no seas crítico culinario y no hayas comido nada más que arroz y hamburguesas en tu vida. Y lo aviso para que luego no me diga nadie que no tengo ni idea y tal.

A lo que vamos, que os voy a criticar- recomendar encarecidamente que si algún día pasais por Venta Gaeta (aldea perteneciente a Cortes de Pallás, en el valle de Ayora- Cofrentes, Valencia) paréis aquí. Y así podría resumir el post porque sin palabras.

No tengo fotos y como no quiero robar nada a nadie, os dejo un link de un foro para que cotilleéis, pero antes leedme a mí.

También he encontrado su web oficial, ahí si que hay buenas fotos de las tapas, y el restaurante.

Aquí tenemos el típico restaurante sin carta alguna en el que te sacan las delicias de la casa y punto. Vamos que no hace falta ni pedir. He estado dos veces, la primera solo nos pusieron las “tapas” y ahora os explicaré por qué.

El menú entero se trata de las tapitas de salmorejo, ajo arriero, albóndigas con una salsa exquisita,  fiambre  que hacen ellos (tiene al lado una carnicería donde comprarlos), hígado encebollado (esto es lo único que no probé) y unas rodajas de tomate con aceite. Todo casero y tradicional.

Después de esta panzada a comer (sobretodo si no somos muchos para compartir) cae una fuente de patatas a lo pobre con huevos y otra repleta de chuletas y embutidos. 

Foto: http://www.restauranteventagaeta.es

No me extraña que los domingos esté lleno de motoristas y ciclistas cogiendo fuerzas, lo que si que me extraña un poco más es como vuelven a sus lugares de origen con semejante pitanza. Y es que todo está bueno. 

Al postre de la casa le podría dedicar un post especial (si hubiera hecho fotos) y si no me pusiera a babear cada vez que me acuerdo de ese maravilloso flan, que si no era casero lo deben de traer directamente del infierno (o del cielo, lo que prefiráis, pero era demasiado cursi y prefiero el plan de quedarse con tu alma si lo pruebas) porque ese sabor no era de este mundo. Tarta de queso con arándanos y otros dos tipos de tarta que no llegué a reconocer pero que no dejaban nada que desear.

Foto: http://www.restauranteventagaeta.es

Sí, al día siguiente volví a por más flan. Y como se me ocurra volver, soy capaz de preguntarles y traerme a casa flanes para toda la vida.

Si llegas a Venta Gaeta, el sitio no tiene pérdida, está a la entrada del pueblo, delante de la Iglesia, en la Calle Mayor.

¿Cómo va a tener pérdida este pueblo???? De hecho creo que está marcado por defecto el lugar exacto donde está el Restaurante xD

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